El Consejo Asesor Indígena en vísperas del 12 de Octubre

 

LA VISIÓN DEL CAI


"Rescatamos la fuerza que está
  tomando el pueblo mapuche"
 

 

A pocos días del 12 de Octubre, fueron noticia en Río Negro dos conflictos que mantienen comunidades mapuche con diversos usurpadores. Cacho Valenzuela, integrante de la organización, explicó pormenores y valoró el proceso de movilización.

Por Adrián Moyano

Cierta similitud semántica puede desorientar a la hora de intentar una comprensión sobre la situación del pueblo mapuche en Río Negro. Por un lado, hay que decir que el Consejo de Desarrollo de Comunidades Indígenas (CODECI) es un organismo gubernamental de composición mixta, que cuenta entre sus integrantes a dos delegados que son elegidos por la Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche de Río Negro. Por el otro, cabe aclarar que el Consejo Asesor Indígena (CAI) se define como "organización de base del pueblo mapuche". De hecho, es la más veterana de las organizaciones mapuche de las que trabajan en la jurisdicción de esta provincia argentina. Para complicar más las cosas, el CAI no se considera representado por la Coordinadora, al igual que muchas otras organizaciones y comunidades. Pero además, es muy crítico del accionar del CODECI. Mejor dicho, de su inacción.

No obstante, en el marco de los diferentes conflictos que se suscitan por espacios territoriales, el CAI acostumbra a reclamar que las actuaciones que el gobierno delega en la Dirección de Tierras recaigan en el CODECI, porque en definitiva, es el órgano de aplicación de la Ley 2.287, norma que tutela los derechos de los "indígenas rionegrinos". Su funcionamiento puede erigirse en claro ejemplo de los límites que tienen los organismos estatales "indígenas" a la hora de satisfacer las demandas de los pueblos originarios.

Cacho Valenzuela es integrante del CAI y reside en Ingeniero Jacobacci, una localidad que está enclavada en la estepa patagónica y rodeada de comunidades mapuche. Aclaró que a pesar de aquel reclamo jurisdiccional, "seguimos siendo muy críticos porque nosotros avanzamos en varios conflictos desde el CAI, en los que hubo resoluciones favorables de la Justicia y prácticamente el CODECI no actuó, salvo elaborando algún dictamen favorable. Pero no se acercan a hablar con los lof ni con las familias, no van a los lugares. Recientemente hubo un fallo favorable con el lof Pedraza Melivilo, donde se estaba discutiendo en Carrilafquen un territorio que había sido comprado ilegalmente y avalado por la Dirección de Tierras. El CODECI en ningún momento se acercó al lof a ver la situación y a darle el seguimiento que corresponde. Para nosotros la actuación del CODECI es lamentable".

Un ejemplo entre cientos

La situación que les tocó vivir a los Pedraza Melivilo es la misma que padecen decenas y hasta centenas de familias mapuche en los campos de Río Negro, Chubut o Neuquén. "El conflicto allí se dio a partir de unas compras ilegales que se dieron desde el año 90 y fueron denunciadas, hasta que en 2000 compró un señor de Buenos Aires que se había emparentado con una persona de la zona. La Dirección de Tierras avaló esta compra y cuando la abuela Inocencia Melivilo, hija directa de Ambrosio Melivilo, antiguo ocupante de este territorio, se vino al campo, se encontró con la tranquera cerrada y se enteró de que el campo estaba vendido. Enseguida, con una parte de su familia, decidieron hacer su recuperación. Nosotros acompañamos este proceso desde el CAI. Ellos nos presentaron toda la situación y comenzamos a realizar todas las actuaciones para resolver el tema. Lo que sucedió fue que la Dirección de Tierras terminó dictando un desalojo a doña Juana Pedraza, hija de doña Inocencia, para que se fueran de allí, porque ellos ya habían decidido instalarse nuevamente en el lugar que les pertenecía. No se fueron nunca, no aceptaron el desalojo porque no tenía fundamentos muy claros y porque se estaba avalando con un permiso de ocupación a estos nuevos compradores. A tal punto que la Dirección de Tierras no tomó de su parte la ejecución de ese desalojo y bueno, pasó el tiempo y no hicieron nada. Entonces, el comprador, al verse con la familia en el campo, decidió construir una casa a 30 metros de la casita de doña Juana y de doña Inocencia. Prepotentemente, decidían apropiarse de este territorio, con el aval que tenían de la Dirección de Tierras. Pero cometieron un error gravísimo: un intento de homicidio contra un hijo de doña Juana. En ese punto actuó una Cámara de Bariloche y decidió el desalojo de esta gente. El jueves pasado terminamos de hacer el oficio de esa desalojo y ahora, doña Juana está más tranquila en su lugar, esperando a ver cómo sigue esto de ahora en más", explicó el referente del CAI.

Pero no siempre las cosas salen bien desde la perspectiva jurídica. En otro conflicto muy destacado, el que tiene como protagonista a la comunidad mapuche Casiano Epumer, el Superior Tribunal de Justicia (STJ) acaba de resolver que determinadas actuaciones retornen al ámbito de la Dirección de Tierras, organismo que no se caracteriza precisamente, por salvaguardar los derechos mapuche. Sin embargo, para Valenzuela esa decisión no es trascendente. "Por ahora no nos preocupa demasiado porque el STJ dictó una sentencia favorable para que se efectuara el desalojo en el territorio de Quetrequile. Este desalojo se realizó pero la Provincia a través de la Dirección de Tierras intentó hacer una maniobra para negociar con los usurpadores una parte del territorio. A nosotros todavía no nos llegó esta decisión del STJ pero de todas maneras, la sentencia firme se dictó el año pasado y se concretó en enero con el desalojo de los Abi Saad, así que esta apelación que hace la Dirección de Tierras de la provincia no nos afectaría. Habrá que ver qué proponen y cuáles son los fundamentos".

Trascendencia fundamental

Se plantea aquí la famosa cuestión jurisdiccional. "Tengamos en cuenta que la Dirección de Tierras no es el órgano de aplicación que debería actuar sobre territorios mapuches, para eso está la Ley 2.287 con el órgano de aplicación que sería el CODECI. Es el que debería ocuparse del tema y resolver la entrega del territorio al lof Casiano", precisó el peñi del CAI.

Claro, el conflicto en cuestión adquirió una trascendencia histórica en Río Negro porque quizá por ver primera, fue el usurpador sirio-libanés el que resultó desalojado y no el legítimo propietario mapuche. "Así es", concedió Valenzuela. "Dentro de todos los casos que tenía en carpeta nuestra organización, apostamos a llevar adelante esta lucha en ese territorio precisamente, porque los antecedentes que había nos daban un margen importantísimo para que se resolviera a favor, amén de las dificultades que de hecho se nos presentaron en el camino durante 5 años. Pero el caso se resolvió favorablemente, estaban todos los antecedentes escritos. Cuando el STJ vino a ver, fue evidente para el presidente, el doctor Lutz, lo que pudo observar en el campo: todas las mejoras de aquellas épocas que estaban tal cual y prácticamente, no había nada, ni animales de Abi Saad. Esa es la situación que se dio".

Una buena y una no tanto entonces, para el CAI en la semana previa al 11 de Octubre. De cara al nuevo aniversario de la llegada de los españoles al Abya Yala, Valenzuela formuló una breve reflexión. "Lo más importante que nosotros rescatamos desde hace un tiempo, es la fuerza que está tomando el pueblo mapuche a través de sus distintas organizaciones, al margen de las diferencias que puedan haber. Nosotros nos sumamos desde los inicios de nuestra organización, allá por 1985 y 1986, a esta gran fuerza que está teniendo el pueblo mapuche. Seguramente, en algún momento encontraremos un camino en común con todas las organizaciones. Pero bueno, hoy por hoy estamos todos trabajando a partir de los problemas concretos que tenemos y nos marcan con más fuerza la identidad como pueblo. Estamos organizando para este 12 de octubre un trawün en alguno de los territorios que hemos recuperado para trabajar mucho toda la cuestión cultural, la recuperación de la lengua y de las ceremonias religiosas, que son cosas muy perdidas aquí en esta parte de la región patagónica". Pero a pesar de esas pérdidas dolorosas, mayoritariamente la dignidad mapuche permanece inalterable.