|
Oaxaca:
el reclamo de un pueblo
"En
estos momentos la política represiva y la guerra sucia o de baja
intensidad nos obliga a no claudicar en la lucha hasta la salida del
señor Ulises Ruiz y de funcionarios represivos", afirmó el
secretario de prensa y propaganda del Sindicato Nacional de
Trabajadores de la Educación (SNTE) de Oaxaca.
(Red Eco) México - La asamblea de maestros de Oaxaca determinó
mantener sus protestas hasta que el gobernador, Ulises Ruiz Ortiz,
dimita o sea destituido. Daniel Rosas Romero, secretario de prensa
del SNTE sostuvo que decidieron retrasar el inicio del próximo ciclo
escolar en respuesta a la "represión selectiva, detenciones,
encarcelamiento, desapariciones forzadas y asesinatos de integrantes
del movimiento magisterial y del pueblo".
Subrayó que las "agresiones" se agravaron luego de la detención de
numerosos dirigentes y el asesinato de José Jiménez Colmenares,
quien participaba en la protesta del jueves pasado.
El domingo pasado los maestros liberados, Elionai y Juan Gabriel,
acompañados por la mesa de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca
(APPO), dieron una conferencia de prensa y testimoniaron las
torturas y golpes a los que fueron sometidos.
Los maestros tenían los rostros y los cuerpos severamente golpeados.
Los ojos hinchados, con heridas en la cara y huellas de latigazos en
la espalda. A Elionai la rebanaron la oreja izquierda con vidrios
hasta casi mutilarla. Los maestros cuentan que a Ramiro Aragón Pérez,
además de golpearlo como a ellos le apagaron cigarros en la frente.
"Nos amarraron las manos", cuenta Elionai. Como la acción ocurría en
una calle céntrica, los secuestradores los llevaron "a un lugar más
oculto". "Me golpeó la cara, muchas veces. Me llené de sangre. Me
golpeó las costillas y el abdomen. Cuando me exigió que hablara, no
decía qué. No quería hacerme hablar. Lo único que quería era
torturarme".
Juan Gabriel, maestro de primaria, cuenta que "de entrada nos
encañonaron en la nuca. A mí y a Ramiro nos imputaron el delito de
que veníamos con armas en la mano. Es mentira. Nos golpearon
brutalmente”. "A Ramiro le decían que sabían de su familia, que iban
a violar a su esposa”.
Hasta ese momento eran desaparecidos. Sus familiares, la APPO y el
sindicato de maestros los buscaban y exigían su presentación. Hubo
una marcha de 20 mil personas que fue atacada a tiros. Murió José
Jiménez Comenares.
Prosigue Juan Gabriel: "Al otro día llegó gente de la Procuraduría
General de la República, acusándonos de delitos federales, de
portación de armas. Nos llevaron a la judicial en San Bartolo
Coyotepec, y nos soltaron. Nos hicieron pagar una multa".
Ramiro no corrió con tanta suerte. Está recluido en el penal de
Zimatlán de Alvarez, "con severas lesiones debido a la forma
violenta e ilegal como se operó su detención", dice una carta
dirigida al presidente mexicano Vicente Fox del Grupo Mesófilo,
centro donde trabaja como investigador.
El 22 de mayo pasado, maestros del SNTE de Oaxaca iniciaron un paro
de labores para solicitar al gobierno la solución de diversas
demandas de mejora laboral y salarial, el apoyo a sus alumnos e
inversiones en infraestructura educativa. Tras la negativa del
gobierno, los docentes y diversos sectores de la sociedad se unieron
en su lucha contra el gobernador y formaron la APPO.
Tras la muerte de cuatro manifestantes y la profundización del
conflicto, el sábado último fue enviado un grupo negociador
encabezado por el director general de la Unidad para la Atención de
las Organizaciones Sociales, Francisco Yáñez.
La dirigencia del sindicato magisterial desconoció a los
representantes gubernamentales y planteó que las únicas instancias
que aceptaría como interlocutores son la Presidencia de la República
y una comisión del Senado.
Asimismo emplazó a dichos funcionarios a liberar y presentar con
vida a sus compañeros detenidos a los que consideran “presos
políticos”. De lo contrario emprenderán “acciones contundentes” a
partir de hoy.
Fuente: Diario La Jornada
|