“Vuelvo al Sur”

 

 

Editorial de

Ass. Argentina Vientos del Sur

 

1976-2006 en el trigésimo aniversario del golpe de estado en Argentina

Viaje de Vientos del Sur a la Argentina, el país que hemos visto a través de los proyectos de solidaridad internacional

 

A menudo una imagen se detiene en nuestras pupilas y se transforma en el punto de partida de un recuerdo, de un pedazo de vida personal y colectiva...

 

 

Caminaba lentamente entre las mesas de un bar de la ciudad de Catamarca, debía  levantar su brazo infantil para dejar en cada mesa un pequeño paquete de lapiceras y cuando llegó hasta la mía, veo que deja también un papelito en el que se leía: “No me excluyas tú también, si hubiera trabajo yo no tendría que pedir limosnas” Vi entonces en aquellos ojitos tristes y duros de la pequeña, en su caminar en búsqueda de un gesto, de una respuesta, un pedazo importante de la sociedad argentina”.


... sí, un pedazo de Vientos del Sur. En el 2005 la asociación decidió enfrentar un gran esfuerzo (colectivo y personal de cada uno de sus miembros para sostener los gastos en la mayoría de los casos del propio bolsillo) y una idea: “Caminar al Sur”, caminar una vez más nuestro país para buscar aquella verdad escondida que no “goza” del privilegio de figurar en las primeras páginas de la prensa. Una profundización necesaria a la luz de la enorme campaña publicitaria nacional e internacional que consigna que la Argentina está “recuperándose”. Tuve el honor de hacer este largo viaje visitando los proyectos que Vientos del Sur sostiene en varios puntos del país, desde los “Piqueteros” del Movimiento Territorial de Liberación en Jujuy, en las proximidades de la frontera con Bolivia, hasta el extremo sur de la Patagonia Mapuche, pasando por el Chaco, Catamarca, Santiago del Estero, Buenos aires y Neuquen.


Llego en enero a una Buenos Aires calurosa, no sólo por la torridez del verano. No obstante el proclamado “milagro económico” de Kirchner por un aumento del 8% en el PBI y el considerado reflujo de los movimientos sociales que eclosionaron luego de diciembre de 2001, la ciudad es escenario de continuas manifestaciones. La Central de Trabajadores Argentinos (CTA) proclama un programa de lucha salarial y política contra el gobierno. Como también gran parte del movimiento de desocupados se moviliza continua y masivamente, de diferentes maneras y con diversos objetivos.
En el plano de los derechos humanos y no obstante la abolición de las leyes de impunidad realizada por este gobierno, gran parte de las asociaciones históricas preparan una gran manifestación para el 24 de marzo, aniversario del golpe de estado. El gobierno prepara también su propia manifestación frente a la ESMA (escuela de suboficiales y campo de exterminio de la Marina Argentina) con el apoyo de una parte del movimiento de derechos humanos, prometiendo que expropiará el lugar para transformarlo en Museo. En la histórica Plaza de Mayo 50.000 personas le recuerdan a Kirchner que no es momento de crear “museos”, es decir lugares que recuerden el pasado como estático y concluido, por que no lo es, mientras siguen libres los militares de la dictadura y se continua violando los derechos humanos en las comisarías, mientras los policías de “gatillo fácil” continúan asesinando y mientras la represión estatal sigue desencadenando su histórica brutalidad contra el movimiento social, manteniendo decenas de presos políticos.
Las heridas son bocas...  trepan hasta el grito clamando justicia.

Es cierto que el gobierno ha encarado importantes decisiones en lo relativo a los derechos humanos del pasado, del genocidio, de la dictadura, pero HOY se continua violando los derechos humanos en Argentina, lo digo claramente y sin demora, no obstante el silencio de las organizaciones internacionales “amigas” y de una parte (pequeña) del movimiento que apoya a Kirchner.
Lo digo luego de haber compartido el dolor y la indignación de los trabajadores de Zanon
que vieron secuestrar a una compañera en un tristemente célebre Falcon verde (coche usado por los escuadrones de la muerte durante la dictadura) y después bárbaramente torturada. Luego de ver las medidas de seguridad que deben mantener los compañeros del Movimiento Territorial de Liberación, para poder mantener abierto el Comedor infantil de la villa 21, objeto de frecuentes ataques y las reiteradas represiones sobre el puente Pueyrredón. Después de haber visitado las cárceles de Devoto y de Ezeiza y sentir el dolor y la rabia de los compañeros y compañeras prisioneros políticos.
La profunda herida causada por el genocidio continua abierta y sangra, no se la puede marginar con simbolismos, es necesaria la justicia por el pasado, es decir la apertura de todos los procesos contra los militares y el respeto por los derechos humanos de hoy en día y para que esto sea posible es necesario cambiar profundamente los órganos de seguridad del Estado, incluida y sobre todo la policía. Estos continúan siendo los mismos aparatos de la dictadura y con el mismo adiestramiento.
El 24 de marzo representa el ápice de la memoria colectiva en donde se percibe la conciencia de gran parte del pueblo argentino, en que queda claro que toda construcción política, que todo proyecto que tenga por objetivo un cambio radical en la sociedad, dando respuesta a las necesidades de los sectores más débiles, debe tener en cuenta la fatídica fecha que marcó de diferentes maneras la vida de cada uno de los argentinos. Reivindicando la memoria y la lucha de aquella generación que en aquellos años sacrificó todo para evitar que se instalara el país que hoy tenemos, impuesto por nuestra oligarquía nacional y por el imperialismo de los EEUU, SIN OLVIDAR el Europeo.


La tendencia política del continente latinoamericano ha cambiado de manera importante y positiva. Como solemos repetir en cada encuentro público, los movimientos de resistencia de los años 90, están alumbrando de diversos modos gobiernos populares que aunque bastante diversamente están realizando o intentando reformas. En este marco la Venezuela Bolivariana del presidente Chávez es la proa más avanzada, al menos actualmente. En Argentina en el plano social y económico nos hemos encontrado con una situación compleja y difícil, porque sin duda existe desde el punto de vista táctico una diferencia entre este gobierno y los que lo precedieron, debido sobre todo a las diversas presiones populares de los últimos años, pero las estrategias, los objetivos neoliberales de fondo siguen siendo los mismos.

 

El gobierno de Kirchner alardea por el aumento de un 8% anual del PBI, las nuevas negociaciones con el FMI por la deuda externa, el aumento del mercado interno y la reducción de la desocupación. Nos hemos preguntado todo esto ¿es verdad? ¿se ha producido una redistribución de la riqueza? ¿Qué cambió en la mesa de la gente pobre? Hemos tratado de encontrar respuestas, caminando el país, llegando a lugares muy distantes de Buenos Aires, contactando compañeros y personas comprometidos en los proyectos de solidaridad, buscando ver con nuestros propios ojos las luchas que mantiene y desarrolla hoy en día el pueblo argentino. Se que no soy objetivo y quiero repetirme: no creo que en el análisis de los procesos sociales exista objetividad, y en realidad pienso que quien afirma serlo miente sin pudor. En los enfoques se mantiene siempre el pensamiento propio, el corazón y el sentido de pertenencia a una clase social,  para nosotros de parte de aquellos que han perdido, los ultimos, los desheredados en su lucha contra quién llevó al país a esta situación. No encuentro otra manera de hacerlo, no lo consiente mi piel, mis vísceras, mi cerebro, creo que así debe ser, me detengo ante algunas “fotografías” y tomo partido:
“Una mujer Cacique de una Tribu Toba de Formosa me pide con enorme dignidad y con lágrimas en los ojos, que denuncie en el exterior los actos de represión contra su pueblo por parte de la policía argentina y la extrema pobreza en que viven, mientras pide ayuda al MTL para poder llevar alimentos a su tribu”.
El INDEC, organismo estatal, reconoce que en 2004, 1748 personas han muerto de hambre en la Argentina y la tendencia se mantiene en el 2005. En los dos últimos decenios nunca estuvimos peor, aunque puntuales con la deuda externa, pagando a veces intereses anticipados y con fondos de la reserva. En la comunidad toba la mortalidad infantil llega al 40%.


“Muchachos que hacen malabarismo en un semáforo de Buenos aires para ganarse el día, nos piden publicar sus fotografía y en lo posible tratar de ayudarlos a emigrar”
De la nómina de desocupados se eliminaron todas las personas que perciben un subsidio mensual (€ 57) de este modo se redujeron las cifras. La verdadera cantidad supera el 30%.


“Al tren Urquiza sube un muchacho con muletas, tiene una sola pierna y una receta médica en la mano. Solicita que lo ayuden a pagarla, su costo no supera los 10 euros, porque su hija la necesita”
El 48,9% de los trabajadores ocupados trabaja en negro, sin cobertura de salud ni aportes jubilatorios, alrededor de 11 millones de personas. Casi el 50% de la población argentina vive bajo el umbral de la pobreza, del cual 6 millones en la indigencia, es decir que no tienen ni para comer diariamente. Argentina es el cuarto productor de alimentos del mundo.


“En el desierto patagónico los Mapuches me muestran con orgullo las tierras que han recuperado, luego de su ocupación por latifundistas como Benetton, mientras viven en pobres ranchos con 20º bajo cero. Sorprende su tenacidad y su capacidad organizativa para el mantenimiento de un campo recuperado así como para ocupar el consulado chileno en Bariloche y reclamar la liberación de los prisioneros políticos mapuches chilenos”
Gran parte del aumento del PBI se debe a las exportaciones de soja transgénica, cultivo este severamente prohibido en Europa. Durante este gobierno Benetton consiguió tomar posesión de otras 200 mil Has de tierra, llegando a un total de un millón doscientas mil Has y creando solo 40 puestos de trabajo.


“Todavía más, los piqueteros se alinean con sus palos, a un metro de distancia de la formación policial. Dispuestos a todo para proteger una manifestación, una fábrica recuperada, un comedor” Y deberán seguir haciéndolo todavía.

Son solo algunas cifras, pequeños datos que no describen el sufrimiento y ni tampoco la esperanza, la fuerza del pueblo argentino. Es difícil explicar cómo dos hermanitas a 4000 m, de altura, junto a un salar en los Andes, venden sus pequeñas artesanías en la ruta con la sonrisa en los labios, como también la de Daniel, Liliana, Ana o Carlos compañeros del MTL mientras cuentan los resultados y las dificultades de su lucha.
Hay otra Argentina decía Teresa Parodi... distante de las luces de la sociedad de consumo, que lucha, resiste, que cree todavía. Siento que puedo confirmarlo, un pueblo que llega al grito, aferrado al poema, viendo su propia desnudez en su prójimo, volviendo a empezar una y otra vez desde sus vísceras, que reivindica... una y otra vez todavía.
¿Sólo utopías? No, enseñanzas de una resistencia de cinco siglos, que decide levantar en su mano la gota de sudor y saludar a quién todavía lucha por el pan con dignidad, la tierra compartida.

Aún queda mucho por hacer

Ella, la pequeña se aleja entre las mesas del bar ante la indiferencia de una parte de los tranquilos ciudadanos de Catamarca, de una parte de la sociedad argentina.... Por ella y por esa Argentina indefensa pero no resignada, debemos continuar como Vientos del Sur a sostener la lucha de nuestros compañeros, que tratan de construir un futuro más justo para aquélla niñita.


Este año, otro compañero de Vientos del Sur partirá para proseguir este camino
Caminar… caminar todavía...


Me alejo de mi país, pero sin dejarlo porque “Quién ha dicho que he abandonado mi barrio, si siempre estoy llegando” dice el viejo tango... con una agenda llena de dificultades, de dolores, de lágrimas y sonrisas pero sobre todo con la esperanza y la valentía de muchos.

 

Con los 30.000 desaparecidos, presentes sin metáforas en el corazón de cada lucha...y de cada uno, que después de treinta años sigue pensando que este no es el único país posible, recogiendo sus sacrificios, pero también sus valores y principios, el amor por la vida de aquella generación, de la que con extrema humildad nos sentimos compañeros y hermanos.
En realidad como ha sucedido siempre en la historia, depende de nosotros argentinos, de nosotros latinoamericanos construir nuestro destino... siempre...  una y otra vez.

Fabio A. Beuzer

Ass. Argentina Vientos del Sur                                        
 

 

PD: Con un abrazo fraterno a Nora y Graciela de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, a Carlo, Marisa, Anna, Daniel, Liliana, Mario, Carmen del Movimiento Territorial Liberacion, a Norma y Laura del Centro de Educacion Popular Antonio Alac, a Sylvia del Chaco, a Chacho y Fidel del CAI Mapuche…

  

Traducción: Susana Merino