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Breve cronica del Seminario de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre “Treinta años, las sombras largas del genocidio” La Manzana de las Luces es un sitio histórico por variadas razones. Allí se asentaron los jesuitas cuando Buenos Aires fue fundada y tuvo más que variados usos. Allí juró Rivadavia como presidente y Rosas eliminó a alguno de sus opositores. Pero también fue asiento de centros de estudio universitarios y fue justamente allí donde la policía desalojó a los estudiantes y profesores de la Facultad de Ciencias Exactas en la famosa “noche de los bastones largos” de 1966, preludio del doloroso “apagón cultural” que la Misión Ivanisevich y la dictadura genocida perpetraran en la Argentina. Y fue en este sitio histórico que la Liga Argentina por los Derechos del Hombre decidió realizar su Seminario Nacional sobre los “Treinta años: las sombras largas del genocidio” con la participación de más de doscientos militantes liguistas de todo el país y una larga lista de organizaciones con quienes la Liga comparte luchas y preocupaciones. Las primeras palabras las pronunció Iris Avellaneda, ex detenida desaparecida y madre del Negrito Avellaneda quien les dio la bienvenida a todos y llamó a fortalecer la institución convocante, fue Graciela Rosenblum, actual presidenta de la Liga, quien nombró uno a uno a los compañeros que habían dado su presente en una muestra del respeto que la Liga se ha ganado en estos 69 años de lucha y en estos meses de lucha contra la impunidad y la cooptación, desde la batalla por la autonomía del 24 de marzo hasta la actual pelea por la aparición con vida de Julio Jorge López; a nadie le resultó casual que buena parte de las fuerzas que integran el amplio espectro que conforman Justicia Ya! y Treinta Años, Memoria, Verdad y Justicia estuvieran allí como habían estado juntos el día de la lectura del fallo en La Plata o en cada una de las acciones realizadas. Estaba claro de entrada que ese no sería un Seminario academico, acartonado o academico, sino todo lo contrario, un ejercicio de teoría de esos que pedía el Comandante Guevara: de gente que pone el cuerpo y reflexiona, que se juega el pellejo y también se preocupa por penetrar en las complejidades de la batalla de ideas lanzada alrededor del caso López y los treinta años del genocidio. Un debate entre pares, entre gente que pelea y se posiciona en la batalla de ideas.
Fueron seis los paneles y más de treinta los compañeros disertantes. En el primero: “Las sombras largas del genocidio” aportaron el Dr. Alberto Pedroncini, uno de los abogados con más larga trayectoria en el tema, impulsor de causas tan paradigmáticas como la del robo de bebes, el Plan Condor o el de las consecuencias económica sociales del genocidio, la Dra. Guadalupe Godoy, joven militante de la Liga de La Plata y una de las protagonistas de la querella contra Echecolatz que derivó en el fallo sobre Genocidio del Tribunal presidido por el Juez Rosanzki, el compañero Mariano Benitez de la Multisectorial Chau Pozo que ha luchado por más de diez años por el desalojo del Pozo de Banfield de la Bonaerense, objetivo cumplido este 16 de setiembre pasado, la compañera Sonia López de la Liga correntina, la compañera Andrea Bello, sobreviviente del Centro Clandestino que funcionó en la ESMA y representante de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos y José Ernesto Schulman, también sobreviviente de un centro clandestino, la Cuarta de Santa Fe, querellante en varias causas incluida la representanción del Partido Comunista en la Causa Primer Cuerpo. En el segundo “La lucha de los pueblos hermanos es nuestra lucha” lo hicieron el Dr. Carlos Zamorano, dirigente histórico de la Liga y de la comisión de derechos humanos de la Asociación de Abogados de Buenos Aires que habló del caso de los cinco patriotas cubanos presos por el Imperio norteamericano; la compañera Ana María Parnás de la Comisión de Derechos Humanos de Uruguayos en la Argentina, la compañera Teresita Asilveira de la Comisión por los derechos humanos de Paraguayos residentes en Buenos Aires, el compañero Nuñez del Prado de la comunidad de bolivianos, la compañera Lillea Caruso responsable de derechos humanos del Partido Comunista de Uruguay y el compañero Julio César Hincapie Betancourt de la Comisión de Solidaridad con Colombia. Introdujo el tema y coordinó Norita Podestá, pro secretaria de la Liga y responsable de sus relaciones internacionales. Luego le tocó al panel “Formas contemporaneas de represión y discriminación” con la participación de Flavio Rapisardi del Area Queer y la Liga, el Dr. León Zimerman uno de los fundadores de Correpi y ex diputado provincial, Rubén Trippi del Ceprodh, Liliana Mazea de Fidela, Claudia Ferrero de Apel y Juan Carlos Capurro del CAJ con la coordinación de Gerardo Echeverry. Al finalizar la tarde del sabado se realizó un panel sobre “Los setenta años de la Liga, una historia de lucha por los derechos humanos” coordinado por Carlos Zamorano y con la participación de Fany Edelman, que contó sobre la organización que precedió a la Liga, el mitico Socorro Rojo de los ‘20 y los ’30, Saúl Cascallar que describió la lucha por los presos bajo la dictadura del ’43 y Mario Alderete que dio cuenta de su labor en la dirección de la Liga Capital en los fáticos años del terrorismo de Estado. Fue ya en la tarde del domingo que se realizaron los dos paneles restantes: uno sobre ¿Es este un gobierno de los derechos humanos? con la participación de Alfredo Grande, psiquiatra, cooperativista y dirigente de la Liga, Juan Carlos Capurro del Comité de Acción Jurídica y vicepresidente de la Federación Internacional de Derechos Humanos, Marcelo Bagnatti del Instituto de Relaciones Ecunémicas quien aclaró que estaba reemplazando al entrañable compañero José De Luca, ausente por razones de salud a quien el Seminario le envió un abrazo cargado de deseos de pronta mejoría, Carlos Chile de la dirección nacional del M.T.L., Miguel Gobbi de la Comisión Interna del Banco Pcia. de Buenos Aires sucursal Capital Federal, Gerardo Pensavalle de la empresa recuperada Hotel Bauen y la compañera Lidia Abineme de Ademys; aquí coordinó Flavio Rap y el último sobre “Los desafíos del movimiento de derechos humanos en el nuevo tiempo lantinoamericano y nacional” con los aportes de Ana María Careaga, directora del Instituto Espacio de la Memoria de la ciudad autonoma de Buenos Aires, María del Carmen de Correpi, Diana Kordon de Liberpueblo, Ernesto Espeche militante de Hijos y la Liga de Mendoza y Graciela Rosenblum, presidenta de la Liga nacional.
¿Se pueden resumir tantas voces y tantos temas? Dificil pero no imposible dado el nivel de sintonía de los enfoques que podríamos agrupar en las siguientes ideas:
a) La responsabilidad del imperialismo, especialmente el yanqui, en el genocidio de ayer y en los crímenes de hoy que sufren los pueblos que se rebelan a su dominación brutal, Cuba, Venezuela y Bolivia en primer lugar en Nuestra América; consecuentemente, junto con la denuncia del Plan Condor, de la responsabilidad imperial en el terrorismo de estado que asoló América Latina y en los planes económicos que provocan el acutal genocidio económico social o de las agresione se impone al movimiento de derechos humanos una conducta de solidaridad antimperialista y la búsqueda de articulaciones que hagan realidad aquel mandato guevarista de sentir como propio el dolor de todos tanto como sentimos nuestra la lucha contra el imperialismo, allí donde se de. Más antimperialismo teorico y militante.
b) La impunidad de las fuerzas represivas como una constante de la historia latinoamericana y argentina, como un fenomeno profundo, constitutivo del modo de ser del capitalismo real y la convicción de que sólo los cambios revolucionarios profundos terminarán con un aparato estatal y para estatal que ahora, con el secuestro extorsivo del compañero López pretende recuperar grados de legitimidad y legalidad que la lucha popular y el “clima de época” latinoamericano de cambios progresistas había hecho retroceder. La lucha contra la impunidad transcurre por diversos escenarios, incluido y a veces especialmente el judicial, pero no es allí donde se juega el resultado de la lucha sino en el espacio de la política, en la disputa por el corazón y la voluntad de millones de argentinos que más de una vez han repudiado el genocidio y que ahora necesitamos que se movilizen para frenar la ofensiva restauradora. Firmeza ejemplar contra los secuestradores y las patotas que vuelven a actuar con toda impunidad.
c) La necesidad de luchar contra todas las formas contemporaneas de violación de los derechos humanos, no sólo los comprendidos bajo la categoría de derechos individuales (el derecho a la vida, hoy en cuestión por los grupos de tareas; el derecho a la libertad, la opinión, el movimiento, la privacidad, etc.), sino toda la gama de derechos económicos sociales que el modelo económico vigente viola del modo más sistemático y cotidiano. La ruptura de una mirada histórica verdadera, que piense el hoy como resultado del ayer y no que lo fracture en dos tiempos totalmente separados (ayer fue el genocidio hoy es un tiempo de vigencia de derechos humanos) aparece como un desafío para que la lucha por los derechos humanos adquiera dimensión de masas, y sentido popular. La desaparición de López como respuesta al fallo de genocidio sancionado en la causa Echecolatz se convierte en un punto de referencia ineludible a la cuestión del gobierno de Kirchner como un gobierno de los derechos humanos, en el secuestro de López se condensan y resumen todas las impunidades y todas las formas contemporaneas de violación a los derechos humanos propias de un capitalismo periferico, mafioso y subordinado a los grandes grupos económicos que lucraron con el genocdio y hoy buscan garantizar la continuidad de sus nuevos negocios y discursos.
d) El reconocimiento de que el gobierno de Kirchner ha decidido convertir al discurso, no sólo las palabras especialmente los gestos, en uno de los pilares de su construcción cultural de poder hegemonico por diversas razones: como modo de diferenciarse de otros grupos de poder, como respuesta al Diciembre popular de 2001 y la construcción popular de rechazo a la impunidad, para cooptar fuerzas y organizaciones que le den la pátina de legitimidad que la aplicación del modelo neoliberal le niegan. La batalla es dura, y nadie está dispuesto a regalar nada. Ni una sola bandera pero tampoco ni un solo compañero que siga fiel al compromiso histórico aunque hoy haya aceptado una u otra de las ofertas kirchneristas. Firmeza ante las ofertas de cooptación pero flexibilidad, comprensión, fraternidad con los compañeros que no alcanzan a ver el sentido profundo de las maniobras discursivas. Y confianza que la consecuencia en defender los derechos humanos nos encontrará en la misma Plaza, más temprano que tarde. Y porque López no aparece.
e) El movimiento de derechos humanos no solo vive una crisis profunda, acaso la más grave de los años que vienen desde el ’83, pero no sólo una crisis, también se vive un proceso de reformulación, de recreación que se expresa en la aparición de nuevos organismos y modos de actuar de los cuales Justicia Ya! y Treinta años, memoria, verdad y justicia son ejemplos nacionales que se repiten de diverso modo en todo el país, pero no sólo así. Se constata que el debate y la búsqueda de renovación atraviesa todos los espacios y casi todas las instituciones. Que no es tiempo de etiquetar a nadie sino de tender la mano y abrir los oidos y el corazón para escuchar y sentir todas las voces y todos los dolores. Es una gran oportunidad, sobre todo porque avanza la conviccion de que la crisis del movimiento de derechos humanos no se resolverá al interior del movimiento sino en interacción con todas las fuerzas dispuestas a construir alternativa verdadera a un sistema que se funda en la violación sistemática de los derechos humanos y en la impunidad. Todos quieren sumarse al proceso de cambios antimperialistas que recorre América Latina, es hora de aportar desde los derechos humanos a la gestacion de una nueva fuerza política que cómo una máscara de nuevo tipo contenga todos los rostros, los de los treinta mil uno compañeros desaparecidos, los de los miles de víctimas del gatillo fácil pero también el rostro de los millones de excluidos. Una máscara de todos los colores que sea capaz de aplastar todas las capuchas y todas las impunidades.
f) La Liga ha superado, en lo fundamental, un largo periodo de dificultad y achicamiento. Su presencia es hoy visible en diversos escenarios de la lucha por los derechos humanos y en bunea parte de la geografía nacional. El testimonio de propios y extraños dan cuenta que la Liga más que una institución más, si bien es cierto que la más antigua de América Latina al decir de la Federación Internacional de Derechos Humanos, es un valor cultural patrimonio del conjunto del movimento de derechos humanos y el campo popular. Su recuperación es vista no tanto como un mero aporte a la lucha común sino como un aporte a la configuración de una nueva identidad revolucionaria que para ser tal deberá resumir en sí a todas las tradiciones de una lucha que lleva más de un siglo combatiendo el capital y sus modos de explotación y dominación. El año 2007, año del setenta aniversario, será sin duda una buena ocasión para pensar su historia, rescatar sus heroes y mártires y sobre todo fortalecer sus filiales, pilar de una política de derechos humanos que contacte con el pueblo y la cotidianeidad y haga de la construcción de poder popular, la razón de ser de esta tradición revolucionaria llamada Liga Argentina por los Derechos del Hombre.
Filiales de la LADH :Jujuy, Paraná, Córdoba, Mendoza, Capital Federal, Corrientes, Santa Fe, Rosario, Bahía Blanca, La Plata, Morón, Caseros, San Martín, Lomas de ZamoraORGANIZACIONES Y PERSONALIDADES PRESENTES
Mirta Baravalle de Madres de Plaza de Mayo LF Asociación de ex detenidos desaparecidos. Fundación de Investigación y Defensa Legal Ana María Careaga Comité de Acción Jurídica CORREPI Zona Sur Multisectorial “Chau Pozo” LIBERPUEBLO APEL CEPRODH María del Carmén Verdú Comité de Solidaridad con las víctimas del terrorismo de Estado en Colombia – Capítulo Argentino. Com. de DDHH Asoc. Abogados de Bs. Aires (AABA) Ricardo Peidroo, DD.HH. CTA Instituto de Relaciones Ecuménicas MOPASSOL Inés Izaguirre APDH Rosario Antonio Puidjane Segio Apablaza Felix Cantero Gonzalo Moyano de la Cátedra Libre Salud y DDHH de Medicina Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos. José Eduardo Wesfreid de France Amerique Latine (Francia) Lille Caruso del PCU Comisión de DDHH de Uruguayos en la Argentina. Comisión de DDHH de Paraguayos residentes en Buenos Aires. Multisectorial de Solidaridad con Cuba Comisión de Homenaje a los luchadores populares. Asociación Desaparecidos de la Mercedes Benz Area Queer Movimiento Territorial Liberación Movimiento Político Sindical Liberación Comisión Gremial Interna del Banco Provincia Asociación Argentina de Actores Cooperativa Hotel Bauen Foro Social de salud y medio ambiente C.Bs.As Asamblea Permanente por la escuela que queremos Patricio Echegaray del Partido Comunista Pablo Vasco del MST “Unite” Hernán Soro del Partido Obrero Facundo Difilippo – Legislador Ciudad Bs.As.
ADHESIONES RECIBIDAS Luis Guillermo Pérez Casas - Secretario Gral. FIDH Adolfo Pérez Esquivel – Premio Nóbel de la Paz Eduardo Barcesat. Ex co presidente de la LADH Mesa Coordinadora Nacional de Jubilados y Pensionados Dirección de DDHH “Casa de la Memoria y la Vida” Morón Marcelo Ferreira Prof. de DDHH-Fac.Derecho y Filosofía y Letras UBA Claudio Lozano - Diputado Nacional Francisco dos Reis - APYME Juan Carlos Sánchez - Prof. ISP Joaquín V. González Silvio Granovsky - Comisión Directiva ADEMYS Asoc. De Familiares y Amigos de Estudiantes de Argentina en Cuba Dora Carreño Araya – Familiar de Desaparecidos Chilenos Jorge Mensi – Padre de Desaparecido de San Jorge (Pcia Sta. Fe) Margarita Jarque - Unidad ejecutora de proyectos de Sitios de Memoria del Ministerio de DDHH y Sociales GCBA Daniel Silver – Federación de Entidades Judeo progresistas de la Argentina Raúl Serrano - Director de teatro Héctor Polino – Partido Socialista Asoc. Argentinos en el Exterior Andalucía (España) Asoc. Argentina “Vientos del Sur” – Udine (Italia) Mónica Lázaro Jodar - Periodista (España)
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