A Treinta Anos del Golpe de Stado en Argentina, el analisis de una querida companera de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre.

 

 MEMORIA HISTORICA

 

El próximo 24 de marzo se cumplirán 30 años del golpe de Estado de 1976, golpe cívico-militar que fue parte de la estrategia del imperialismo yanqui para frenar la ola revolucionaria que venía creciendo en América Latina, pero también para imponer, a sangre y fuego, un proyecto, un modelo de país que continuamos padeciendo hasta nuestros días.

Hace 30 años, entre las tinieblas y el dolor, se ponía en marcha el plan de reestructuración que sentaría las bases del neoliberalismo. Hace 30 años, la bestia institucional, el Estado terrorista, imponía su dominación eliminando a cada oponente o sospechoso de serlo. Prisioneros clandestinos, condenados sin juicio, muertos sin sepultura: 30.000 detenidos desaparecidos cuyas siluetas siguen agigantándose en la memoria colectiva.

En esa larga noche, 30.000 compañeros fueron arrebatados de sus casas, de sus trabajos, en las aulas, en las calles, en las fábricas. Eran parte de una generación que luchaba por una utopía: una sociedad y un hombre nuevos, con justicia, con libertad, libres del temor y de la miseria.

 

VERDAD Y JUSTICIA

Han transcurrido 30 años de preguntas sin respuestas, de búsquedas sin reencuentros, de clamor por la justicia y por el castigo, en medio de la impunidad.

Han pasado 30 años en los que el pueblo y sus organizaciones, entre ellas la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, hemos protagonizado una lucha incesante por la aparición con vida de los detenidos desaparecidos, por la restitución de los niños secuestrados o nacidos durante el cautiverio de sus madres y privados de su identidad. Una lucha incesante por la verdad, el juicio y castigo de todos los responsables del genocidio en Argentina.   

Muchos años de “pacto de silencio” y de impunidad fueron garantizados desde el aparato del Estado por los sucesivos gobiernos constitucionales a través de las leyes de punto final, obediencia debida y los indultos.

La lucha popular logró finalmente que el Congreso anulara las leyes aberrantes en el año 2003  y luego, la Corte Suprema de Justicia declaró la inconstitucionalidad de las mismas. Ganada esta importante batalla, la lucha continúa para derribar los indultos con los que el ex presidente Menem premió a los genocidas en 1989 y fundamentalmente, continúa exigiendo el impulso de las investigaciones, la reapertura de las causas y generando nuevos juicios.

Se calcula que en este momento hay, en todo el país, entre 900 y 1000 causas judiciales abiertas contra el terrorismo de Estado, con más de 1.100 imputados por diversos crímenes, pero de ellos, solamente 172 se encuentran detenidos.

La Liga, forma parte del espacio llamado JUSTICIA YA!!  que viene realizando un esfuerzo colectivo para impulsar esta lucha contra la impunidad.

El pueblo argentino sigue diciendo NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS.

 

LA LIGA

En este marco de la pelea por los DD.HH., y en una situación nacional muy compleja, la Liga sigue apostando a su desarrollo, a su crecimiento en el seno de los sectores más necesitados de nuestro pueblo. La Liga vuelve a redoblar su compromiso, como lo hizo siempre, desde su fundación en 1937. Para ello, ha realizado un Encuentro Nacional de Militantes de la Liga con la presencia de compañeros venidos desde las más lejanas regiones, desde Misiones, Jujuy, Corrientes, Santa Fe, Catamarca, Santiago del Estero, La Pampa, Mendoza, Córdoba, Entre Ríos,  entre otros. También estuvieron los militantes de la Provincia de Buenos Aires y de la Ciudad de Buenos Aires. Todos con un hermoso bagaje de experiencias solidarias, experiencias de lucha por la vigencia de los derechos de nuestro pueblo.

Durante los debates, hubo una visión coincidente sobre la realidad de nuestro país que reconoce, a grandes rasgos, la continuidad de la impunidad histórica, genocidio social cotidiano: pobreza, marginación, desempleo, y un dato reiterado por todos los compañeros señalan la captación de sectores del movimiento popular para las políticas del gobierno.

Luego del intercambio, se tomaron algunas decisiones muy importantes, entre otras: la formación de una Comisión que nos permita una articulación a nivel nacional que ponga  en marcha el proceso Congresal de la Liga para el año próximo y ratificar el compromiso y la conducta de confrontación por parte de la militancia de la Liga.

 

MARCO DE CONFRONTACION

Las palabras del Presidente Kirchner al asumir su cargo fueron: “No se puede volver a pagar deuda a costa del hambre y la exclusión de los argentinos, generando más pobreza y aumentando la conflictividad social”.

Más de dos años han transcurrido desde entonces; dos años en los cuales aplicó las mismas políticas neoliberales de los gobiernos anteriores: ajuste y control del gasto social: ningún aumento de salarios, ni jubilaciones, ni pensiones, ni presupuesto para educación y salud; gran aumento de la recaudación que recae fundamentalmente sobre los sectores populares (el IVA significa el 21%, para el consumo de cualquier producto, sea éste el pan o la lecha), enorme superavit fiscal, aumento del PBI del 9%, record en las exportaciones, todo lo cual señalan una crecimiento de la economía.

Sin embargo, y a contramano de su propio discurso, el Presidente K. no utilizó un solo peso para resolver la inmensa deuda social, tantos años postergada, sino que privilegió al FMI. Sin realizar ninguna investigación sobre la legitimidad o no de la deuda, el presidente K, pasando sobre las atribuciones del Congreso, resuelve por decreto el pago de una deuda que hace varios años fuera declarada ilegal, ilegítima y fraudulenta por un Juez de la Nación.

Privilegió al organismo co-responsable de las políticas que llevaron a nuestro país a la mayor crisis de su historia. El gobierno K. pagó la deuda con el FMI, al mismo tiempo que se negaba al reclamo de $ 75 como aguinaldo social para los desocupados que cobran el plan jefas y jefes, que sigue siendo de $ 150 por mes..

Millones de argentinos continúan bajo la línea de pobreza (40% de la población), mientras un 14% vive en la indigencia. En las provincias del norte, los índices de pobreza trepan más allá del 50%.

De los dichos del Presidente a los hechos hay una gran distancia que sigue profundizando en otras acciones gubernamentales. En uno de sus discursos sobre las violaciones a los DD.HH de la dictadura, dijo “Vengo a pedir perdón en nombre del Estado”, “Los detenidos desaparecidos eran mis compañeros”. Sin embargo sus parlamentarios han evitado cualquier decisión sobre la anulación del indulto a los genocidas; no hay decisiones políticas ni presupuesto para activar los juicios y lograr el correspondiente castigo; sigue habiendo más de 4000 trabajadores ocupados y desocupados procesados por reclamar sus derechos; continúa la represión a los luchadores, sigue habiendo presos políticos.

Es en este contexto político, muy lejos de romper con el sistema de explotación y dominación instalado a partir de la dictadura de 1976, muy lejos de la utopía de un hombre nuevo y una sociedad con justicia,  donde nuestro pueblo sigue confrontando.

La Liga Argentina por los Derechos del Hombre, como parte de ese pueblo, redobla su compromiso para seguir tejiendo lazos de solidaridad y para acercarnos a aquella utopía, por la que dieron sus hermosas vidas nuestros 30.000 compañeros detenidos desaparecidos. PRESENTES!!!

 

Nora Podesta

Liga Argentina por los Derechos del Hombre