ARGENTINA
Carta de Adolfo Pérez Esquivel, a la Sra.
Presidenta Cristina Fernández de Kirchner
Fuente: Argenpress
Reciba el fraterno saludo de Paz y Bien
Deseándole mucha fuerza y esperanza para llevar adelante los
desafíos que el país necesita para fortalecer la construcción
democrática en la vigencia de los derechos humanos y un nuevo
desarrollo equitativo. No desconocemos los avances positivos en
cuanto a la política de derechos humanos, en la búsqueda de
Verdad y Justicia por los crímenes cometidos por la dictadura
militar, para superar la impunidad jurídica y política.
La renovación de la Corte Suprema de Justicia fue un paso
importante en la independencia del poder judicial del poder
político. Los logros alcanzados en la recuperación económica son
significativos y permitió superar la postración a que fue
sometido el país. Esos avances fueron posibles por las
decisiones políticas durante el gobierno del Presidente Néstor
Kirchner.
Es esperanzador que Ud., como presidenta de la Nación, busque
profundizar la política de derechos humanos y comprenderlos en
su integridad. No sólo lo ocurrido durante la dictadura militar;
sino los derechos económicos, sociales y culturales; el medio
ambiente y la soberanía sobre nuestro territorio y recursos
naturales, hoy gravemente amenazados.
Esta carta es extensa y breve al mismo tiempo, por lo tanto
intento dar una apretada síntesis de algunos de los graves
problemas que afectan al país.
Un antiguo proverbio Zen dice: SI NO SABES A DONDE VAS, REGRESA
PARA SABER DE DONDE VIENES”- ¿Sabemos los argentinos y
argentinas, a donde vamos y de donde venimos?
El 24 de marzo recordamos el dolor y la resistencia del pueblo
durante la dictadura militar que fue parte de la política
continental para implantar el proyecto neo-liberal a través de
la Doctrina de Seguridad Nacional, con un alto costo en vidas
humanas, muertos, desaparecidos, torturados, encarcelados y
exiliados. Proyecto que tuvo como objetivo la destrucción de la
capacidad productiva del país y la apropiación de sus recursos.
Esa política nefasta de destrucción y muerte no comenzó en 1976;
fue impuesta varias décadas atrás en el país y en todo el
continente. Tampoco podemos obviar a las Tres A y el terrorismo
de Estado impuesto durante el gobierno de Isabel Perón.
Entre los mecanismos de dominación, está la deuda externa que
los gobiernos continúan pagando, generando un círculo vicioso y
suicida: “más pagamos, más debemos y menos tenemos”, hipotecando
el presente y futuro del pueblo. El gobierno esta negociando con
el Club de París la deuda externa con el agravante que los
miembros del Club le exigen hacerlo a través del FMI,
condicionando la soberanía nacional.
Esta situación es posible porque el gobierno y los que le
precedieron, se han sometido a los intereses internacionales y
no tienen el coraje y decisión política de realizar una
auditoría, que determine la deuda legítima, de la ilegítima.
Disponen de toda la documentación del juicio iniciado por el Dr.
Alejandro Olmos y que el juez Ballestero enviara al Parlamento
Nacional y pidiendo que se investigue. Sin embargo la decisión
tomada es: “de eso no se habla y no se toca. Se paga”; generando
la impunidad y permitiendo continuar con el aumento de la deuda
y el saqueo del país.
El gobierno debe hacer frente al pago de 52.907 millones de
dólares, entre intereses y vencimiento de la deuda., lo que
representa casi el 30% de la deuda pública total reconocida por
la Argentina que asciende en la actualidad a 137.114 millones de
dólares. La deuda pública aumentó en 11.000 millones de dólares
por el ajuste del CER
En el presupuesto nacional del año 2008, aprobado por el
Congreso Nacional, se destinan cerca de 20.000.000 millones de
pesos para el pago de los intereses de la deuda externa.
Mientras el presupuesto para Educación alcanza a los 11.300.000
de pesos y el de Salud a los 6.200.000 de pesos. Si se suman los
dos presupuestos son menos que el pago de los intereses de la
deuda externa. ¿Cuáles son las prioridades del país? No se puede
hacer una abstracción de las consecuencias de la deuda y su
relación con las violaciones de los derechos humanos durante la
dictadura militar.
Asignaturas pendientes con el pueblo
Son los derechos que deben ser defendidos en su integridad. Es
urgente enfrentar los altos índices de mortalidad infantil.
Según el informe anual de UNICEF (2007) mueren en el país 25
bebés menores de un año por día, la mayoría por causas evitables.
La situación de desigualdad se hace más evidente en las
provincias pobres. El último informe (2007) de la ONU es
alarmante, la mortalidad infantil es de 13,3 por cada mil
nacidos.
Los pueblos originarios están sometidos a la marginalidad,
explotación y extinción, como el caso del Pueblo Mbya Guaraní,
donde la mortalidad infantil alcanza al 90 por mil. Es doloroso
el índice de mortalidad entre el Pueblo Tobas que en el año 2007
alcanzó a 20 víctimas de hambre.
El informe señala que un 20 por ciento de la población, se
apropia del 60 por ciento de las riquezas que se generan en todo
el territorio nacional. Señala el abandono de parte del gobierno
y la aplicación de políticas equivocadas desarrolladas en los
últimos años.
El modelo político y económico de dominación implantado en el
país no desapareció. Por el contrario se fue afirmando en el
tiempo a través de los sucesivos gobiernos que continuaron
aplicando la misma receta neo-liberal y poniendo al país en
subasta al mejor postor, con las políticas de ajuste,
capitalización y privatizaciones
Muchos de los problemas planteados surgen de las políticas de
gobierno que son permisivas. La rebelión del campo hay que
analizarla detenidamente y no medir con la misma vara a todos
los productores. No son las retenciones el único problema; son
las políticas de desigualdad, de explotación y privilegio de las
grandes corporaciones. No se hace cargo de las condiciones que
el campesino debe afrontar frente a sequías, inundaciones,
granizo y pérdida de la producción.
La ley de minería, sancionada durante el gobierno menemista es
una de las más nefastas para el país. Sin embargo no se toca. Lo
que marca el índice de complicidad directa e indirecta en la
destrucción del medio ambiente y daños a la población. La misma
actitud tiene el gobierno con la Ley de Radiodifusión impuesta
durante la dictadura militar que los gobiernos se niegan a
modificar e impiden el ejercicio de la libertad de prensa y
medios comunitarios alternativos.
El gobierno no desconoce lo que explicito, pero deja hacer a las
empresas sus negocios sin importarle el costo en vidas y pérdida
de los recursos naturales. Es cierto que han tratado de detener
el desmonte de los bosques y hubo que enfrentar la fuerte
oposición de legisladores que defendía el capital financiero. A
esa situación se suma el uso indiscriminado de los agroquímicos;
la quema de grandes extensiones de bosques para plantar soja
trasgénica, provocando daños irreversibles.
Pocas veces se tiene en cuenta nuestros mares y ríos sometidos y
amenazados por la devastación y explotación de empresas navieras
extranjeras, provocando altos índices de contaminación y
destrucción de los recursos marítimos, ante la imposibilidad de
disponer de la vigilancia y control de la soberanía sobre
nuestros mares. La soberanía sobre el territorio de la Antártida
esta amenazada y el gobierno debe actuar antes que sea tarde.
Muchos gobernadores provinciales, como señores feudales, manejan
las provincias de acuerdo a sus intereses, vendiendo tierras que
no les pertenecen. No se sabe que hacen con el dinero. Cabe
preguntarse si existe un Catastro, un seguimiento sobre los
recursos y títulos provinciales y nacionales. Mientras, someten
y marginan a indígenas y campesinos y les niegan los títulos de
posesión. A este respecto, los Pueblos Originarios, con quienes
estamos en permanente contacto, nos han expresado su
preocupación por la puesta en marcha de la Ley 26.160 de
Emergencia Territorial, ya que la misma corre peligro de
vencimiento. Hasta el momento no se conoce qué medidas está
tomando al respecto el Instituto de Asuntos Indígenas (INAI).
No existe en el país una ley que regule y ponga límite a la
venta de tierras a extranjeros. La complicidad de legisladores y
gobernadores; como de los sucesivos gobiernos nacionales, han
impedido que avance la sanción de una ley de protección a la
tierra. Es necesario tener en cuenta el documento “Una Tierra
para todos” de la Comisión Permanente del Episcopado Argentino,
sobre la grave situación que viven los indígenas y campesinos.
Los obispos señalan:
“Una
deuda pendiente”
“A una década de la incorporación del inciso 17 en el Art. 75 de
la Constitución Nacional- que reconoce la pre-existencia de los
pueblos indígenas, su derecho a las tierras tradicionalmente
ocupadas y otras aptas y suficientes, a una educación bilingüe
intercultural, a su propia lengua y cultura y a la participación
en aquellas cuestiones que los afecten- pareciera que la
situación de las comunidades se agrava cada vez más y los
problemas estructurales que padecen se agudizan día a día”.
No es posible que se expulse de sus tierras a indígenas y
campesinos y se les someta el hambre y la pobreza; violando la
Constitución Nacional, y el Art. 169 del Convenio de la OIT; los
Pactos y Protocolos Internacionales que el Estado Argentino
suscribió y que no respeta, violando los derechos humanos que
deben ser defendidos en su integridad.
Lamentablemente en nuestro país existen categorías de ciudadanos
y ciudadanas de primera, segunda y tercera clase. ¿Que
democracia se esta construyendo?
Duele tener que decirlo, Sra. Presidenta. EL PAIS ESTA EN VENTA.
Se han vendido más de 16.900.000 hectáreas de tierra a
extranjeros. Se suma la noticia del proyecto de privatizar el
Banco Nación, ( esperemos que sea solamente un rumor) que hoy
tiene en sus manos 14.500.000 hectáreas de chacareros endeudados
que pasarían a mano de la banca extranjera, suma que en total de
tierras vendidas e hipotecadas, asciende a 31.400.000 hectáreas.
Lo que significa una superficie semejante a toda la Provincia de
Buenos Aires. De ser así, sería una pérdida irreparable de la
soberanía nacional y completaría la entrega del país.
Le recuerdo que detrás de cada número hay rostros, de niños,
hombres y mujeres, jóvenes y ancianos que nos cuestionan e
interpelan y reclaman un lugar justo y digno en la vida. Debemos
preguntarnos si el sueño de nuestros mayores, sus luchas y
esperanzas de construir un país libre y soberano fue sólo una
quimera.¿Es posible que el pueblo despierte a la pesadilla de la
realidad que vivimos y vea cómo han vendido el país y nos
encontremos extranjeros en nuestra propia tierra?-
¿Dónde ha quedado el profundo sentido de Patria, hoy casi
olvidada?- ¿Qué significa la identidad y pertenencia que nos
legaron nuestros libertadores, que lucharon y dieron sus vidas
para dar vida y libertad a nuestro pueblo? - ¿Murieron en el
olvido?- ¿Fueron idealistas frustrados que soñaron un país
distinto, soberano y libre de dominaciones?
En el año 2010 el país celebrará el Bicentenario de su grito de
libertad. ¿Quedará algo para celebrar de nuestro patrimonio,
valores e identidad nacional? ¿Dónde quedó el clamor del pueblo
que lucha por su liberación? ¿O es que tal vez, pretendan
celebrar la re-colonización del país?
Vuelvo al proverbio: Hay que regresar a las fuentes; profundizar
en los valores y la memoria compartida de las luchas populares
para saber de donde venimos y hacia dónde vamos. Debemos ser
coherentes entre el decir y el hacer.
No es posible hablar de soberanía sin tener el control y ser
dueños de los recursos naturales con empresas nacionales básicas
y estratégicas. Un país que no tiene el control de sus recursos
queda cautivo de las empresas transnacionales y lleva a la
dependencia, el hambre, la pobreza y marginalidad del pueblo.
Sra. Presidenta. Usted ha reclamado a la sociedad que la ayuden
a “defender el modelo de país”. Creo que la mayoría estamos de
acuerdo en apoyar un proyecto de país y hacer todos los
esfuerzos necesarios. Pero: ¿Qué significa el modelo actual de
país? Es necesario tener claridad conceptual y desarrollar
políticas acordes para construir y defender un país soberano,
trabajar para la recuperación de nuestros recursos y la
redistribución de la riqueza a fin de alcanzar el derecho e
igualdad para todos.
Sin embargo vemos que ha firmado en París los acuerdos para la
construcción del “Tren de alta velocidad o “Tren Bala”.Es una
bala dirigida al corazón del pueblo. No hay políticas coherentes
que lleven a recuperar los ramales ferroviarios que fueron
desmontados; condenando al aislamiento a gran parte de las
regiones del interior.
Las
aguas bajan turbias
Como bien lo señalara Hugo del Carril hace varias décadas, hoy
también las aguas bajan turbias e impiden ver lo que ocurre en
el país. Es necesario que las aguas se aquieten, que se calme la
mente y el espíritu y esperar que se vuelvan transparentes para
ver el fondo.
Cuando en los años 74,75 y 76 y durante la lucha por los
derechos humanos contra la dictadura militar y la violencia de
diversos signos que sufría el país, reclamamos a dirigentes
políticos, sindicales, eclesiásticos que actúen antes que sea
tarde, muchos miraron para otro lado, no querían ver ni escuchar;
hubo quienes fueron cómplices de la destrucción del país y
salieron a golpear los cuarteles para reclamar que salgan las
tropas a reprimir. Gracias a Dios hubo hermanos y hermanas en la
fe coherentes con el la espiritualidad y el compromiso junto al
pueblo. Nuestro mártir de los llanos riojanos, Monseñor Enrique
Angelelli decía: “Debemos poner un oído en el pueblo y otro en
el Evangelio para saber por donde ir”. Es necesario hacer
memoria, para que nos ilumine el presente. Recordar lo que
ocurrió con la Forestal en Santa Fe, con la venta de YPF,
Aerolíneas Argentinas, Obras Sanitarias de la Nación; Teléfonos
del Estado, Ferrocarriles Argentino, entre otras empresas
nacionales.
Señora Presidenta. Es necesario restablecer el equilibrio entre
los seres humanos con la Madre Naturaleza, con el Cosmos y con
Dios, defender la integridad de la creación porque de ello
depende el presente y futuro de la humanidad, de nuestro país y
de nuestros hijos.
Es necesario recordar la carta del jefe indio de Seatlle,
dirigida al jefe blanco: “De una cosa estamos seguros, la tierra
no pertenece al hombre, es el hombre el que pertenece a la
tierra. Todo va enlazado como la sangre que une a la familia. El
hombre no tejió la trama de la vida, él es solo un hilo. Lo que
hace con la trama se lo hace a si mismo… y está tentando a la
desgracia si osa romper esa red”. Se pregunta: ¿Dónde está el
bosque espeso? Desapareció- ¿Dónde está el águila? Desapareció.
Así se acaba la vida y sólo nos queda el recurso de intentar
sobrevivir”.
¿Qué nos espera si continúa la política de devastación actual?
Resistir en la esperanza
Que nos permita construir nuevos paradigmas de vida junto a
nuestro pueblo y los hermanos del continente latinoamericano, en
la integración y diversidad, en la unidad.
Es necesario tener presente que federalismo, no significa
feudalismo y desintegración del país. Existe una gran perversión
conceptual y de valores éticos y filosóficos.¿Hasta cuando se
puede soportar tanta humillación e injusticias al sentirnos
exiliados en nuestra propia tierra?
Para finalizar, Señora Presidenta, lo que señalo es un aporte al
gobierno. La situación que vive el país se arrastra desde hace
muchas décadas y continuar aplicando ésta política es suicida.
Sabemos las dificultades que debe afrontar y que se deben dar
pasos concretos hacia los cambios que el país necesita.
Esta situación no se resuelve con paliativos y clientelismo
político. Urge la necesidad de políticas dirigidas a recuperar
la soberanía, la libertad, el derecho del pueblo a disponer de
su patrimonio; de los recursos energéticos, la biodiversidad, el
agua y la tierra.
El retroceso que el país ha sufrido en las últimas décadas es
alarmante. Es necesario superar el analfabetismo y las
enfermedades endémicas, el hambre y evitar que se mueran niños,
indígenas y ancianos. La seguridad pasa por implementar
políticas sociales y cambios estructurales en el fortalecimiento
de la soberanía nacional y vigencia de los derechos humanos
desde su integridad.
Escuche el clamor del pueblo y luche por la construcción de un
nuevo amanecer, sabiendo que otro mundo es posible y que otra
Argentina es posible. Tenemos expectativas a que se sume a la
resistencia y construcción en la esperanza.
Le reitero mi fraterno saludo
Adolfo Pérez
Esquivel
Premio Nóbel de la Paz