PERÚ-ARGENTINA
INVESTIGACIÓN EN PERÚ SOBRE UN OPERATIVO REALIZADO EN LOS AÑOS
70 EN EL MARCO DE LA OPERACIÓN "CÓNDOR" PARA SECUESTRAR A
MILITANTES MONTONEROS QUE RESIDÍAN EN ESE PAÍS
"OBJETIVO: SECUESTRAR AL DIRIGENTE MONTONERO ROBERTO PERDÍA"
Terrorismo de estado multinacional Operación "Condor", los
mastines peruanos, argentinos y otros al servicio de sus amos
Fuente: revista Aukana (Perú)
Se analizarán los métodos y la doctrina de colaboración política
que
utilizan los servicios de inteligencia de las Fuerzas Armadas,
para ³la
defensa del orden occidental y cristiano², cuando peligra el
sistema.
Los países de América Latina en la década del 70 y 80 del siglo
pasado,
gobernados por militares, dispuestos a salvar el sistema
occidental y
cristiano, formalizaron numerosos acuerdos, firmados en forma
abierta,
avalados por los mandos de las fuerzas armadas, constituyeron
una suerte de
gobiernos autónomos, dentro de los propios estados, en previsión
de la
existencia de gobiernos civiles después de la década de los 80,
cuando los
aires democratizadores en toda Sudamérica, eran mejor aceptados
que los
gobiernos militares.
La clase política de cada uno de los países que normalmente son
obsecuentes
al poder transnacional, recibieron el encargo de hacer gobiernos
³democráticos² cuando la paciencia de los pueblos al ver a los
militares en
los gobiernos se agotó. Para esa época de los 80 ya los
militares
sudamericanos, cumplieron el sucio papel de asesinos de sus
propios pueblos
para asegurar a sangre y dolor, la perdurabilidad del sistema
occidental y
cristiano.
Para cumplir con mayor ³eficiencia² formalizaron una serie de
compromisos
entre los miembros de los servicios de inteligencia de los
países de esta
sub región, para permitir que los elementos de la comunidad de
inteligencia
patrocinados por la CIA, dispongan del marco de referencia,
información
oportuna y coordinación de operaciones, para cumplir sus
funciones, de
preservar el sistema capitalista en oposición a ³doctrinas
extranjeras² tal
como calificaban a las corrientes marxistas en la época de los
70 y 80, e
igualmente en abierta confrontación, frente a la presencia de
las corrientes
nacionalista de Juan Velasco Alvarado, Juan Domingo Peròn, Omar
Torrijos,
Juan José Torres, el Coronel Caamaño en República Dominicana y
otros, que
cuestionaron la hegemonía política de los EE UU y su permanente
descapitalización de los recursos de esta parte del continente.
Dentro de este conjunto de medidas y acuerdos de seguridad
entre Fuerzas
Armadas sub regionales patrocinados por los EE UU, que tomaron
la bandera de
preservar el orden occidental y cristiano, luego de un
tratamiento
sociológico y psicológico aplicado a los oficiales, mediante
diversas formas
de penetración subliminal, como fueron los cursos de formación
profesional,
de la Escuela de las Américas en Panama, en Fort Belvoir, Fort
Bening, Fort
Bragg y otros centros de adoctrinamiento en los EE UU. Donde los
oficiales
seleccionados para hacer los diferentes cursos, regresaban a sus
países con
un galardón y felicitaciones de parte de los directores de las
respectivas
escuelas, muchas veces sin merecerlo siempre y cuando
demostraran
obsecuencia y servilismo, ³asegurando² la carrera profesional de
los
participantes, por el contrario aquellos que manifestaban algún
desacuerdo
con alguna forma de la penetración sicológica, los directores de
las
escuelas no tenían ningún problema en informar reservadamente
sobre las
disposición de algún oficial que haya manifestado desacuerdo, de
esta manera
lo ³lapidaban².
Se comprende entonces la magnitud del problema que existe en la
dependencia
voluntaria de los oficiales sudamericanos a resguardar el
sistema, se
vuelven ³más papistas que el papa². Los ejemplos son numerosos,
sin
exagerar en cada país sudamericano, las FF AA dieron su cuota
de violencia
y muerte contra sus pueblos en resguardo del sistema, la
³Operación condor²
es uno de los ejemplos que llegó a ser emblemático, dentro del
salvajismo de
los militares argentinos en la represión que aplicaron
1. Identificación del problema:
La presencia de militares argentinos, trayendo como secuestrado
al Montonero
Frìas desde Argentina al Perú, ingresan con armas y en un avión
³Hércules²
de la Fuerza Aérea Argentina, festinando el ordenamiento
migratorio al
aterrizar en la base militar de las Palmas, con autorización no
escrita de
los mandos militares del Perú, que conocían la intención de
secuestrar,
torturar y luego asesinar a sus connacionales, que estaban
asilados en el
Perú.
Definitivamente constituye un delito contra los derechos humanos,
cometido
por todos los intervinientes, al haber coadyuvado los militares
y
funcionarios peruanos, en el secuestro con intención de asesinar
de parte de
los militares genocidas argentinos, contra ciudadanos de su
propio país.
Se comprende que es delito de lesa humanidad, actuar en forma
coordinada
para asesinar personas que tenían un estatus de asilado, esa
condición en el
ordenamiento humanitario es vinculante a cada estado que da
asilo, està
obligado a proteger su su vida y su seguridad dentro de su
territorio.
2. Los hechos
El General Videla, Presidente de facto de Argentina, ingresa al
poder en
1976, después de derrocar a Isabel Martinez Vda. De Peròn,
inicia una ola
represiva sin precedentes contra organizaciones políticas que
planteaban su
derrocamiento por la vía de las armas, al ser un gobierno ilegal,
con el
lema ³Un gobierno de violencia con violencia se derriba².
Roberto Cirilo Perdìa, Jefe financiero y lider de Montoneros, su
secuestro
fue el objetivo de los militares argentinos en Lima en 1980,
logró fugar.
En 1980 el jefe del Batallón (que dependía de la Jefatura II
-Inteligencia-
del Comando en Jefe del Ejército) era el Coronel Jorge Alberto
Muzzio. Al
frente del Comando de Institutos Militares (Campo de Mayo)
estaba el general
Reinaldo Bignone. En esa época inauguraron las persecuciones en
el exterior
de argentina, de los guerrilleros que habían fugado del país,
muchos ellos
residían en el Perú, bajo el amparo del General Fernàndez
Maldonado, si bien
alejado del poder, disponía de un acercamiento con el Presidente
Morales
Bermúdez.
En tres años fueron muertos y desaparecidos alrededor de seis
mil ciudadanos
argentinos, dentro y fuera del territorio argentino, dentro de
ellos se ha
logrado documentar, sobre el asesinato de 40 altos dirigentes
del grupo
Montoneros., entre ellos María Antonia Berger, Daniel Tolchinsky
y su mujer,
Adriana Lesgart, Horacio Campiglia y familiares de la señora
Molfino,
secuestrada del Perù y asesinada en España y otros. Todos ellos
fueron
muertos hacia fines de 1980.
El Batallón de Inteligencia 601, reciben la misión de
neutralizar la
operatividad del apoyo financiero al grupo montonero, al
disponer de 60
millones de dólares, fruto del secuestro de Juan y Jorge Born
en el año
1975 y que sospechaban se realizaba desde Lima, por la frecuente
presencia
de Roberto Cirilo Perdìa en el Perú.
El cambio político con la elección de un presidente civil en el
Perú,
Fernando Belaùnde, en opinión de los gobernantes militares
argentinos
dificultaría operar y controlar a los Montoneros asilados en el
Perù.
Decidieron actuar antes del cambio de gobierno y secuestrar
principalmente a
Roberto Cirilo Perdìa, para mediante la tortura hacerlo hablar y
controlar
las fuentes de capital con que apoyaban sus operaciones.
La Operación ³Lima²
Se conoce de fuente reservada, que el Presidente Videla de
Argentina se
comunica con Morales Bermúdez aproximadamente el 15 de mayo de
1980, cuando
ya se conocía la elección presidencial del Arquitecto Belaùnde y
un congreso
con fuerte presencia de izquierda. Le pide su apoyo para
³trasladar de Lima
a Buenos Aires² Montoneros argentinos asilados en el Perú. Al
recibir
aceptación nombra como el coordinador argentino para esa
operación al
General Albano Arguideguy y Morales nombra al General Juan
Schrot Carlìn.
Juan Schrot, persona de absoluta confianza de Morales Bermudez,
lo pone en
autos de los alcances de la operación secuestro y tortura de los
Montoneros
argentinos, dándole cuenta que los únicos confiables para
cooperar con los
argentinos era los del Servicio de Inteligencia del Ejército,
bajo el mando
del Coronel Martín Martínez Garay; Morales acepta su
intervención y
notifica esta decisión a su jefe directo el Grl. Pedro Richter
Prada,
Comandante General del Ejército, quien acepta autorizar la
realización de la
operación con elementos del Ejército.
Además le manifiesta que colaborarían con los argentinos el
Teniente Coronel
PE Oswaldo Hernández Mendoza y el Capitán PE Morales Dávila y
dos sub
oficiales, ante el riesgo que en la tortura que los militares
argentinos
aplicarían a los Montoneros, podrían fallecer al excederse,
recomiendan que
un médico militar peruano Cap.EP de Sanidad Cesaro, presencie
las torturas,
quien daría cuenta directamente a la Presidencia de la República
del Perú en
la persona del TC Guillermo Bazo, edecán del Presidente, siendo
designado el
mismo TC Bazo como testigo de que los Montoneros fueran
remitidos con vida a
Argentina en el avión ³Hércules² que había transportado a los
torturadores
de Bs. As. a Lima.
Las coordinaciones realizadas por los canales de inteligencia
con
calificación de reservada, les conduce a todos los involucrados
realizar
los siguientes actos:
Dìa 07 de junio de 1980, un aviòn ³Hèrcules² transportando cinco
militares
argentinos y a un Montonero Federico Frìas Alberga, que meses
antes había
residido en Lima. Aterrizan en la Base de las Palmas, de la
Fuerza Aérea,
violando las leyes de inmigraciòn.
El Montonero Frìas es conducido custodiado por dos suboficiales
argentinos y
el sub oficial peruano, al Preboste de Lima (Policía Militar)
Los oficiales argentinos que habían llegado en el aviòn
³Hércules² bajo el
mando del Crl. Arg. Juan Pablo Saa, el teniente coronel
argentino Hugo Miori
Pereyra y tres suboficiales, son alojados en el Circulo Militar.
Dentro de
los acuerdos adoptados para este caso, el punto de mayor
importancia era la
entrevista de los argentinos con Morales Bermúdez, para conocer
de primera
mano, que su operación gozaba de las máximas garantías.
Bajo el ³amparo² del Grl Schrot, llegaron los torturadores
argentinos a
Palacio de Gobierno. Acerca de la entrevista con el Presidente
Morales, hay
dos versiones, la antigua que aseguraba que el 09 de junio a las
17 00, se
habían entrevistado efectivamente y que Morales les habría dado
su respaldo,
bajo ese amparo, continuaron con su plan. La otra versión del
Canciller De
la Puente es que no los habría recibido y en coordinación con el
Grl.
Falconi Jefe de la Casa Militar, los habrían echado de Palacio,
resulta no
creíble puesto que si conocían la operación, debieron ser
expulsados
inmediatamente del Perú por ingreso ilegal portando armas.
Luego fueron trasladados con la cobertura del Servicio de
Inteligencia del
Ejército, todos los argentinos, incluido el Montonero Frìas a
³Playa
Hondable², para iniciar la operación, la tortura infligida
permitió tomar
conocimiento de los lugares donde se desplazaban los líderes
Montoneros en
Lima.
El primer Montonero Julio César Ramírez Olmos, fue identificado
el 11 de
junio de 1980, en las cercanías de la Iglesia de Miraflores, al
reconocer en
plena calle y observar la actitud de los torturadores, se puso
en fuga por
la Av. Larco y fue detenido por la Policía de servicio diario en
la calle,
trasladado a la comisaría del sector por insistencia del Policía
interviniente, permaneció detenido varias horas hasta que
cumplidos los
trámites burocráticos, permitieran ser llevado para la tortura a
Playa
Hondable.
Esta situación trascendió, por información de un oficial de la
Policía de
servicio en la Comisaría de Miraflores, que comprendió los
alcances de la
operación y dio cuenta a la prensa en forma reservada y además
en
cumplimiento de las medidas de seguridad que tenían los propios
montoneros
para estos casos, permitió que Roberto Cirilo Perdìa, el
objetivo de la
operación, recibiera el apoyo de connacionales peruanos y le
salvaran la
vida, el aviso llegó tarde para, María Inés Robert Gorrosteagui
y Noemí
Gianotti Godoy de Molfino, quien tuvo la oportunidad de
sospechar lo que
ocurrìa alrededor de su vivienda, haciendo una llamada al
Diputado electo
Antonio Meza Cuadra. El dìa 12 de junio fueron detenidas en su
vivienda.
Frente a estas cicunstancias el Diputado electo del Perú Meza
Cuadra,
demostrando valor y consecuencia, hizo pública la noticia y
salvo la vida de
una veintena de Montoneros que estaban asilados y que debían ser
secuestrados para llevarlos a Argentina.
Al haber fracasado la operación de secuestrar a Roberto Cirilo
Perdìa y ser
impracticable continuar, acordaron llevar a Buenos Aires a los
secuestrados
que aún estaban con vida, puesto que en la tortura falleció
Frìas, cuyo
cadáver debìa ser desaparecido por el SIE, encargo cumplido por
el My.
Chavarri.
Partieron de las Palmas el 14 de junio bajo la supervisión del
Cap. EP San,
Cesaro y del TC Guillermo Bazo, por encargo especial de Morales
Bermúdez, de
repatriarlos con vida aunque torturados.
El Servicio de Inteligencia del Perú del General Schrot, crearìa
la cortina
de humo, para hacer creer que habían sido despachados los
torturados hacia
Bolivia por desaguadero, presentaron ante la opinión pública
peruana, un
recibo donde aparecen los nombres de los argentinos que eran
expulsados,
documento que fue calificado de falso, tanto por las autoridades
bolivianas
como por las autoridades de migración del Perú, años después de
ocurridos
los hechos. Al parecer se olvidaron que al expulsar a una
persona se le da
un salvoconducto, firmado por el Canciller, en este caso el
Canciller De la
Puente se habrìa negado, por las responsabilidades que acarrea
esa falsedad
y además estando a 10 dìas del cambio de gobierno.
3 Conclusión
Por información reservada en forma posterior se conoció que los
secuestrados
en Lima y transportados a Bs As. Vía aérea, Sra. María Inés
Robert
Gorrosteagui y Sr.Julio César Ramírez Olmos, fueron torturados
hasta la
muerte, del interrogatorio a que fueron sometidos los
torturadores
llegarían a la conclusión que las operaciones financieras de
apoyo a los
Montoneros se hacían desde Madrid, la apertura democrática y la
calidad semi
oficial que tenían los Montoneros frente al nuevo gobierno
español de A.
Suarez, hacían factible y creíble esta versión, transportaron a
Madrid a la
Señora Molfino quien falleció en la tortura, al no tener el
apoyo
gubernamental para desaparecer el cadáver, se hizo pública la
noticia.
Es innegable que el gobierno de Morales Bermúdez, el Jefe del
Ejèrcito Grl.
Pedro Rchter Prada y el Jefe de Inteligencia Juan Schrot Carlìn
son los
directos responsables del crimen de lesa humanidad que
cometieron embarrando
el nombre del Perù.
Fuente: revista Aukana (Perú)