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CRISIS REGIONAL
ECOS DE LA CUMBRE
Presidente Chávez:
El único derrotado es el imperio de Estados Unidos
Caracas, 7 Mar. ABN.- ³Aquí hay un gran derrotado: United States of
América
(Estados Unidos de América)², destacó el presidente de la República,
Hugo
Chávez, a su salida de la XX Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno
del
Grupo de Río, en Santo Domingo (República Dominicana).
Abordado por los periodistas que lo siguieron a su salida del país
caribeño, el Jefe de Estado venezolano recordó que tras superar la
crisis
diplomática entre Colombia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, el único
perdedor fue el imperio norteamericano.
A juicio del mandatario venezolano, el Gobierno de Estados Unidos
apostaba
a la paralización del proceso de integración en el continente
americano.
Anunció que se retornará el intercambio económico con Colombia, al
tiempo
que se evaluará la desmovilización militar en la frontera con el
vecino
país.
Calificó como histórico el acuerdo conseguido en la Cumbre, por el
compromiso asumido por los Estados miembros de no invadir en lo
sucesivo a
ningún territorio hermano.
Insistió en luchar por el camino a la paz en Colombia, en lo que
respecta a
un acuerdo humanitario.
FUENTE: Agencia Bolivariana de Noticias (ABN)
ECOS DE LA CUMBRE
Reflexiones del compañero Fidel
EL ÚNICO PERDEDOR
Fue por knock-out, en la capital de la República Dominicana. Pudimos
seguir
el match por Telesur sin perder un segundo. Allí estaban casi todos
los
Presidentes latinoamericanos del Grupo de Río. Correa, presidente de
Ecuador, lo había anunciado el día antes. Me atreví a enfatizar en
una
reflexión la importancia de esa reunión. No tuvo lugar en el seno de
la OEA.
Lo esencial es que los diplomáticos de Estados Unidos no estaban
presentes.
De una forma u otra, a pesar de las profundas diferencias
ideológicas y
tácticas, todos brillaron y reflejaron cualidades que los llevaron a
cargos
importantes dentro del Estado.
Dada la crisis actual, tales cargos adquieren relieve. El
hecho real
es que muy próximo al estallido de conflictos bélicos entre pueblos
hermanos
como consecuencia de las intrigas yanquis, allí quedó sellada la paz
en lo
inmediato y la conciencia de que no estamos obligados a guerras
entre
pueblos que comparten sólidos vínculos de hermandad.
Mientras esto ocurría en Santo Domingo, Bush se reunía en
Washington
para hablar de la transición en Cuba.
Aunque todo queda por hacer, como se ha demostrado en la reunión de
La
Habana sobre Globalización y Problemas del Desarrollo, el
imperialismo fue
de todas formas el único perdedor.
Fidel Castro Ruz
7 de marzo de 2008
ECOS DE LA CUMBRE
Tras un duro cruce de acusaciones,
Uribe se vio obligado a pedir disculpas a Correa
Titanes en la Cumbre después de la batalla
Por Martín Piqué
Fue un debate inédito. Y productivo. La polémica entre los
presidentes
culminó con el triunfo de la presión latinoamericana contra la
doctrina
³antiterrorista² creada por Bush y defendida por Uribe, que tuvo que
retroceder. Igual siguen las tensiones.
Alvaro Uribe sostuvo su defensa con un entusiasmo elogiado hasta por
sus más
acérrimos adversarios.
Las siete horas que duró el debate quedarán para siempre en la
historia
latinoamericana contemporánea. Lo que había comenzado con durísimas
acusaciones entre el presidente de Ecuador, Rafael Correa, y su par
colombiano Alvaro Uribe, terminó con un apretón de manos para las
cámaras.
Todo muy teatral. Para hacer posible el gesto, Uribe aceptó pedir
disculpas
por escrito y comprometerse a no violar la soberanía de ningún otro
país.
Esos dos puntos fueron incorporados a la declaración de jefes de
Estado que
se difundió al final. ³Rechazamos esta violación a la integridad
territorial
de Ecuador y reafirmamos el principio de que el territorio de un
Estado es
inviolable y no puede ser objeto de ocupación militar ni de otras
medidas de
fuerza tomadas por otro Estado², acordaron todos los países
participantes en
el punto 2 del documento.
El acercamiento tuvo su puesta en escena por pedido del mandatario
dominicano, Leonel Fernández. Uribe caminó hacia donde estaba
Correa. El
ecuatoriano lo recibió con el semblante serio. Estiró la mano. Hubo
aplausos. ³Hoy Santo Domingo se ha convertido en la capital de la
paz de
Latinoamérica², festejó el presidente de Honduras. ³Los problemas
siguen
latentes², advirtió Correa. ³Yo no nací para la política. Esto tiene
mucho
de farsa², había dicho Uribe.
La reconciliación sorprendió a la mayoría de los periodistas. En las
horas
que había durado el debate se habían escuchado palabras muy duras.
Correa
había tratado a Uribe de ³mentiroso², ³insolente², ³portavoz de
expresiones
infames² y ³promotor de calumnias y falacias². El colombiano había
acusado a
Correa de colaborar con las Farc, basado en correos electrónicos
hallados en
las cuatro computadoras portátiles que le habrían encontrado a Raúl
Reyes.
También había dedicado a Correa frases insospechadas para un foro de
este
tipo. ³Dejemos de lado ese infantilismo latinoamericano de la guerra
fría.
Cada vez que hay un problema lo imputan a Estados Unidos², dijo
Uribe
citando al peruano Mario Vargas Llosa. ³No me aplique el cinismo que
tienen
los nostálgicos del comunismo², fue quizá el epíteto más comentado.
Ese
comentario irritó incluso a otros presidentes.
Pero el debate no se limitó a un mediático intercambio de
descalificaciones.
Detrás de la superficie de adjetivos se desnudó una discusión de
fuerte
contenido ideológico, como hace mucho tiempo no se escuchaba en
estos foros.
Correa cuestionó la violación de la soberanía territorial por parte
de
Colombia. Con documentos e imágenes, demostró que la incursión en su
territorio había existido. ³Me hago absolutamente responsable², dijo
Uribe.
El colombiano también admitió que no había informado a Correa de la
incursión del otro lado de la frontera. Dijo que no lo había hecho
porque
tenía sospechas de que el gobierno ecuatoriano habría advertido a
los
guerrilleros. ³De haberle dicho al gobierno ecuatoriano habría
fracasado el
operativo², cargó.
Uribe defendió sus posiciones ideológicas con un fervor que luego le
fue
reconocido por el propio Correa. A pesar de no coincidir con sus
visiones,
también en la delegación argentina admitieron que, aun ³aislado²,
había
sostenido su defensa. Uribe aseguró que el principio de la seguridad
de los
pueblos debía equipararse con el de la intangibilidad de la
soberanía.
Exhortó a los países de América latina a considerar ³terroristas² a
los
miembros de las Farc, una definición a la que se niegan Brasil,
Argentina,
Chile y la mayor parte de los estados de la región.
Cuando el nicaragüense Daniel Ortega lo acusó de estar reeditando la
Doctrina de la Seguridad Nacional y la coordinación represiva del
Plan
Cóndor, el colombiano dijo que lo suyo era la ³seguridad
democrática². Todos
conceptos que suelen aparecer en los discursos de la administración
de
George Bush. También citó los compromisos en la lucha contra el
terrorismo
firmados tras el 11 de septiembre y la caída de las Torres Gemelas.
Con un lenguaje más propio de un militar que de un jefe de Estado,
Uribe
defendió la acción bélica contra la guerrilla. ³Quiero decir lo
siguiente:
para nosotros lo que hemos hecho no es lo ideal. Aunque de lo que
estamos
convencidos es que hay que operar², confió.
La intervención de Uribe, sobre todo las acusaciones contra el
gobierno
ecuatoriano que leyó de los correos electrónicos de Reyes, irritaron
a
Correa. Mientras Uribe leía el contenido de las computadoras, el
ecuatoriano
sonreía de rabia. El colombiano llegó a acusarlo de enviar un
emisario a
negociar con el frente 48 de las Farc, que dirigía justamente Reyes.
Investígalo presidente, si era o no era tu emisario lo desafió.
No fue ése el único cruce que desbordó la lista de oradores.
Serénese, presidente le aconsejó Correa más adelante.
No me aplique el cinismo que tienen los nostálgicos del comunismo
respondió Uribe.
Dale la mano
El debate seguía con caras tensas, gestos nerviosos al tomar papeles
o
acomodarse los anteojos. Testigos mudos al principio lo seguían con
atención
la mayoría de los mandatarios de la región. Salvo Luiz Inácio Lula
da Silva,
que había enviado a su canciller. Después de que Correa y Uribe se
intercambiaran el uso de la palabra, llegó el tiempo de los otros
participantes. Fueron hablando el mexicano Felipe Calderón, el
nicaragüense
Ortega y Cristina Fernández de Kirchner (ver aparte). Siguieron
Bachelet y
el otro plato fuerte de la jornada, Hugo Chávez. El venezolano
comenzó su
discurso reconociendo la ³crudeza² con que se estaban debatiendo las
posiciones. Recordó que en su juventud combatió a la guerrilla como
soldado
del Ejército. También rememoró las acusaciones que le habían hecho
los ex
presidentes Ernesto Samper y Hugo Banzer. Ambos mandatarios lo
habían
vinculado con el financiamiento de la guerrilla. En los dos casos,
según
Chávez, las imputaciones habían estado inspiradas por Washington.
Entonces
puso como ejemplo al bolivariano Banzer, quien llegó a pedirle
disculpas
durante un viaje al mirador de Carabobo en Venezuela. ³Hugo, oye, te
quiero
pedir perdón y ofrecer excusas², le dijo el ex dictador en aquella
oportunidad. Chávez usó ese ejemplo para invitar a Uribe a hacer lo
mismo.
La intención fue respaldada por el presidente dominicano. Cuando
habían
terminado los discursos, Fernández propuso a Uribe que se
comprometiera a no
agredir nunca más a un país soberano. Cuando todos los presidentes
ya
pensaban en el regreso, Uribe aceptó disculparse por escrito y
entregarle a
Correa la documentación contenida en las computadoras de Reyes.
Denos esos papeles, presidente, se los voy a dar a la oposición
política
prometió Correa.
Son para su manejo contestó Uribe.
Con esto queda superado este gravísimo incidente remató el
ecuatoriano.
fuente: Página 12 (Argentina)
ECOS DE LA CUMBRE
EL GARANTISMO AL SERVICIO DE LA REPRESION
Cristina de Kirchner: Colombia debe combatir a las Farc con la
legalidad
7 de Mar de 2008. "El gobierno de Colombia debe combatir a las (Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia) Farc con la legalidad" y no a
través de
la guerra, dijo este viernes la presidenta de Argentina, Cristina de
Kirchner.
"Nadie debe apartarse de la legalidad. No nos apartemos del derecho
nunca.
A los ilegales se les combate con más derecho, con más justicia. A
la
ilegalidad hay que combatirla con legalidad . No podemos sumar más
ilegalidad a la ilegalidad", sostuvo la mandataria argentina durante
su
intervención en la XX Cumbre de Río, que se lleva a cabo en
República
Dominicana.
El debate de este viernes en la Cumbre de Río se centró en la
violación de
la soberanía de Ecuador por parte del Gobierno de Álvaro Uribe y en
la
masacre de 23 miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de
Colombia
(Farc), el pasado sábado 1 de marzo.
La intervención de Cristina de Kirchner se produce luego que el
mandatario
neogranadino defendiera su política guerrerista y militar para
combatir al
grupo insurgente.
"Hago un llamado para que nos comprometamos a respetar la legalidad
y a
promover la paz en la región", dijo la Presidenta de Argentina.
N.de R.: Cristina Kirchner reivindicó la "legalidad" para que Uribe
siga
asesinando a los combatientes de las FARC. Si es en ese marco, el de
la
legalidad burguesa, todo vale. Penoso, para quien representa a
millones de
argentinos y reivindica constantemente la defensa de los derechos
humanos.
¿Acaso hay alguna diferencia en la aplicación de la represión, si el
que la
ejecuta es un paramilitar y terrorista de Estado como Alvaro Uribe?
Entre las FARC de la actualidad y los Montoneros de los años 70 hay
poca
diferencia en los métodos, en los principios y en las ansias de
cambio de
este órden injusto. Tanto la presidenta como su esposo Néstor
Kirchner no
pierden ocasión de recordar aquella luchas setentistas con simpatía,
lo
mismo ocurre con el acompañante de la mandataria en la Cumbre, el
actual
Canciller Jorge Taiana, quien formó parte de la organización
insurgente
argentina. Entonces, la pregunta obligada es: ¿Si a los Montoneros
se los
hubiera masacrado con esa tan cacareada "legalidad" que hoy se
invoca, los
actuales gobernantes argentinos se hubieran sentido satisfechos?
Fuente: ABN / Prensa Web YVKE
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