A 31 años del golpe en Argentina

Documento lanzado por Nora Podesta de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre

En el ambito de los encuentros realizados por Vientos del Sur entre el 24-03-07 y el 30-03-07 en Udine-Italia

 

En el año 2002 estuve por primera vez entre ustedes. Argentina acababa de vivir una rebelion popular, un período de movilizaciones, de creación de nuevas formas de organización, de efervescencias incontenibles que con la consigna “que se vayan todos” desafió el estado de sitio y llegó a tumbar 5 presidentes en una semana, regando nuestras calles con la sangre de treinta y nueve muertos y miles de heridos. 

 Han pasado más de 5 años desde entonces: la gobernabilidad pudo recomponerse y con la fachada de una nueva forma de hacer política se han reciclado los mismos dirigentes, los mismos partidos, la misma práctica política y el modelo neoliberal de aquellos años sigue vigente.

 Es verdad que el gobierno de Kirchner salió de la crisis más profunda. Los números de la macroeconomía argentina se han modificado positivamente: luego de cinco años de recesión, la economía argentina volvió al crecimiento, acercándose a los niveles previos a la crisis de 1998. 

 Sin embargo ese crecimiento no ha modificado la condición estructural de la distribución del ingreso y, devaluación mediante, ha consolidado a una enorme masa de la población por debajo de la línea de la pobreza y con niveles elevadísimos de desempleo, apenas disimulados por dos millones de subsidios del Plan Jefes/as. En la tasa de desocupación del 8,7% el INDEC (Instituto Nacional de Estadistica y Censos) incorpora como ocupados a los beneficiarios de dichos planes que continúan recibiendo $ 150 mensuales (es decir unos 35 Euros). Descontando a estos beneficiarios, la desocupación asciende al 10,1% de la población.

 Por otro lado la tasa de subocupación, que refleja en parte la calidad del empleo, es del 10,8%. Es decir son 1.795.372 ocupados que trabajan menos de 6 horas semanales, que hacen changas  y quisieran trabajar más.

(Encuentro con los sindicatos confederales)

 Si se toman en conjunto a los desocupados y a los subocupados resulta que el 19,5% de la fuerza laboral está subutilizada. Son 3.241.644 personas que tienen problemas de empleo, mientras màs del 40% de los trabajadores lo hace en negro, es decir sin aportes previsionales, sin obra social y sin encuadramiento en ningún convenio laboral,

 La Argentina del 2006 tiene una distribución de la riqueza más regresiva que la de 1998.  Tomando la canasta básica oficial de $ 857 (poco más de 200 Euros) el número de pobres es de 12 millones de personas pero, considerando los verdaderos índices de la canasta actual, la nueva línea debería ubicarse en $ 1572 (poco menos de 400 Euros), con lo cual el número de pobres no sería de 12 millones de pesonas, sino 15.400.000. Dicho de otro modo: en lugar de alcanzar al 31 por ciento de la población, la pobreza superaría todavía, después de cuatro años de fuerte crecimiento, el 39 por ciento.

 Además, hay 1,2 millón de indigentes más que los detectados hasta hoy, con lo cual las personas que pasan hambre en el país sumarían 5,6 millones.

 En un país con casi 38 millones de habitantes, con el superavit fiscal mayor de los últimos 50 años, con 35 mil millones de dólares de reservas, la Argentina tiene 15.400.000 pobres. En un país con 55 millones de vacas (sin contar ganado porcino y otros) existen 5.600.000 personas en estado de indigencia y con una mortalidad infantil superior al 12 por mil.

 Indudablemente, los balances positivos del Ministerio de Economía no se reflejan en la vida cotidiana de nuestro pueblo, que continúa padeciendo las condiciones de hambre, miseria y explotación que llevaron a la rebelión popular del 19 y 20 de diciembre de 2001. El gobierno que se autotitula “de los derechos humanos”, viola los derechos elementales a la salud, educación, vivienda, trabajo.   

 Continúa desarrollando el mismo modelo neoliberal de sometimiento, miseria y exclusión social y pagó toda la deuda al FMI tratando de convencer a nuestro pueblo que el “desendeudamiento” era un acto de soberanía luego del cual no tendríamos más monitereos del Fondo ni mas obligaciones con sus politicas. En la realidad el Fondo sigue y seguirá haciéndolo en tanto el país sea miembro de ese organismo financiero internacional. Por otra parte, la deuda externa, deuda ilegitima, inmoral y fraudulenta,  ha llegado a un nivel superior al de principios de 2001, mientras el gobierno prepara el pago de la deuda al Club de París.

 Como consecuencia de las políticas de ajuste y desnacionalización del patrimonio nacional y de desindustrialización, existen miles de procesados por luchar reclamando el cumplimiento de los derechos económicos y sociales.

 Trabajadores ocupados y desocupados, militantes sindicales, estudiantiles y políticos, tienen causas abiertas por pedir comida y trabajo, por cortes de rutas, movilizaciones, tomas de fábricas y facultades, y muchos miles más privados del acceso a una vivienda, son desalojados y luego procesados por ocupación de viviendas ociosas.

 El desprocesamiento o amnistía para los luchadores populares es un reclamo permanente del campo popular.

(Con el P. Rifondazione Comunista de Udine)

Y si bien existe    un proyecto de ley para amnistiarlos, no se ha logrado el apoyo de la bancada oficial, por lo cual sigue siendo una deuda con nuestro pueblo.

 En conclusion, los trabajadores ocupados y desocupados continuan luchando por sus derechos, contra la flexibilizacion laboral y por trabajo genuino, contra el pago de la deuda externa, contra los subsidios del Estado a las grandes empresas y por la recuperacion de las privatizadas y en general del patrimonio nacional. 

 Desde la Liga Argentina por los Derechos del Hombre sostenemos que el gobierno Kirchner ha realizado gestos y discursos ampulosos de defensa de los Derechos Humanos, pretendiendo diferenciarse con ese rasgo de los gobiernos anteriores. Pero la práctica política lo aleja de su pretención de ser “el gobierno de los Derechos Humanos”. En nuestro país la pobreza sigue siendo un crimen y la protesta social sigue siendo judicializada.

 La persecución a los más jóvenes y la metodología del “gatillo fácil” siguen vigentes tanto como la necesidad de  controlar y disciplinar a los sectores más empobrecidos. Según el último archivo de la Coordinadora contra la represión policial e institucional se contabilizan hoy 2114 nombres de personas asesinadas por las Fuerzas de Seguridad desde el advenimiento de las instituciones en 1983 hasta el año 2006. De ellos, 635 murieron desde el 25 de mayo de 2003, (fecha de asuncion a la Presidencia de N. Kirchner) y 174 en los últimos 12 meses. Esto quiere decir 15 muertos por mes, un muerto día por medio. Y siempre de acuerdo con ese archivo, la franja más golpeada, casi dos tercios del total, es la correspondiente a los varones pobres de 15 a 25 años.

El aparato represivo de la actualidad con la policía, los servicios penitenciarios, la gendarmería, la prefectura, las fuerzas armadas, los jueces, los fiscales, los servicios de la Side, conservan la formación y objetivos de la época de la dictadura y la mayoría de los gatillos fáciles y los torturadores actuales tienen menos de 35 años. Es la lógica del terrorismo de estado la que sigue funcionando al interior de esas fuerzas  que no han dejado de matar.

 Es significativa la cantidad de hechos protagonizados por “nuevos cuadros” de las estructuras que una y otra vez han sido reformadas, purgadas, descabezadas, capacitadas y sometidas a cursos y talleres de DDHH pero que siguen torturando en cárceles y comisarias.

 Un dato significativo es la existencia en la actualidad de 14 presos políticos, entre ellos 6 del movimiento campesino paraguayo con pedido de extradición del gobierno paraguayo y por los que estamos realizando una campaña para lograr su liberación y asilo político en nuestro país. Otros seis luchadores populares estan presos desde hace mas de un anio en la Provincia de Santa Cruz, donde mandan las multinacionales del petroleo y los terratenientes, manteniendo la ciudad de La Heras militarizada y ocupada por la gendarmeria.

.En estos días, exactamente el 24 de marzo, se cumple el 31° aniversario del golpe de estado de 1976 que puso en pràctica un plan sistemàtico de exterminio con el objeto de imponer un nuevo modelo economico y social, las bases del neoliberalismo en la Argentina, cuyas políticas y consecuencias contínan hasta nuestros días. Una vez más volvimos a repudiar el golpe de estado de 1976 y a honrar la memoria de los caídos realizando actos en todo el país y en el exterior.

 La lucha de nuestro pueblo exigiendo saber el destino de los desaparecidos, exigiendo la verdad y justicia por nuestros mártires fue  un camino emprendido hace más de 3 décadas. La lucha contra la impunidad del terrorismo de Estado logró luego de tantos años que en septiembre de 2006, el Tribunal Federal que juzgaba al ex Comisario  Miguel Etchecolatz, uno de los principales criminales, con el grado màs alto en la Policía de la Provincia de Buenos Aires, produjera un fallo ejemplar que por primera vez reconoce que los crímenes de lesa humanidad allí juzgados fueron cometidos en el marco de un GENOCIDIO.

 Pero, lo que debió ser un momento de alegría y reparación histórica se empañó con la desaparición forzada, una vez más, del compañero Jorge Julio López, víctima de Etchecolatz en los años de plomo y uno de los principales testigos en el juicio contra el genocida.  Este nuevo secuestro y desaparición es un ataque de los represores actuales, que en connivencia con los hoy enjuiciados, luchan por la impunidad de ayer y de hoy. La desaparición de López es un ataque a la lucha histórica del pueblo contra la represión dictatorial y tiene como objetivo mantener la impunidad que se aseguraron hasta hoy.

 Anteriormente dijimos que el gobierno Kirchner ha realizado gestos y discursos ampulosos de defensa de los Derechos Humanos, como la realización de actos de homenaje a las víctimas del terrorismo de Estado, la creación de Museos de la Memoria donde funcionaron algunos centros clandestinos de detención, etc, Pero la práctica política, una vez más, lo aleja de su pretención: el gobierno sigue sin proveer a los juzgados del personal y la infraestructura necesaria para la realización de los juicios, no nombra los jueces para ocupar cargos vacantes y mantiene a los jueces y fiscales que fueron cómplices de la dictadura. Tampoco ha anulado los decretos de indulto a los genocidas que firmara el presidente Menem.

 Por otra parte, las causas por crímenes cometidos durante la dictadura están prácticamente paralizadas porque el Poder Judicial insiste en tratar todo como delitos individuales, al margen de la existencia de un plan sistemático de destrucción de personas. Lo realizado hasta ahora es fruto de las investigaciones, recopilaciones testimoniales y aportes de los organismos de DDHH y otras organizaciones populares.  De esta forma, la impunidad sigue siendo la regla y la condena la excepción por lo cual hasta el día de hoy solamente hay dos condenados: Etchecolatz y Julio Simón (alias el Turco Julián).

 Los organismos de DDHH insistimos en la necesidad de que el Estado instruya a los Fiscales para evitar la atomización de las causas en infinitos expedientes para analizar el caso de cada víctima por separado.  Esta situación demandaría muchos años más de trámites judiciales en los cuales seguramente morirían los represores sin ser juzgados y las víctimas y nuestro pueblo sin encontrar la justicia por la que tanto luchamos.

 Un punto aparte merece la situación de los testigos, en su inmensa mayoría víctimas del terror estatal. Si continúan produciendo la separación individual de los casos, cada testigo, víctima o familiar deberá exponer la experiencia vivida en cada uno de los juicios. Es inhumano someterlos al dolor, a las torturas, a los abusos tantas veces. Es revictimizarlo una y otra vez.

 La CIDH (Corte Interamericana de Derechos Humanos) ha exigido al gobierno argentino la proteccion de los testigos, lo que también reconoce como “tomar las medidas que eviten nuevos sufrimientos a las victimas”.

En el Espacio Memoria Verdad y Justicia y en el Espacio JUSTICIA YA, se agrupan centenares de organizaciones populares incluyendo la CTA (Central de Trabajadores Argentinos), organismos de DDHH, organizaciones estudiantiles, sociales y políticas que vienen llevando adelante una labor titánica de denuncia y resistencia a las estrategias de la impunidad pero además aportando a la búsqueda de Verdad y  Justicia.

 Con este impulso, se han  logrado avances importantes en la reapertura de algunas causas, tras la anulación de las leyes de punto final y obediencia debida. Se han abierto 111 causas, siete de las cuales están listas para ser elevadas a juicio oral. Hay 305 represores imputados, 44 están prófugos, 105 fallecieron, 5 fueron declarados incapaces y sólo 2 recibieron condena.

 Algunas de las causas màs avanzadas hasta el momento, son:

 Causa ESMA: lleva tres años y medio de investigación, y la mayoría de los represores están aún sin procesar. Será elevada a juicio oral por los crímenes cometidos por el represor Héctor Febres.

 Causa de INSTITUTOS MILITARES-CAMPO DE MAYO: también ha sido desguasada en varios expedientes individuales.

La causa por la desaparición y muerte del Negrito Avellaneda, tiene cuatro procesados y fue pedida su elevación a juicio oral. Es este un caso paradigmatico, asumido por la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, con el apoyo material y politico de la Asociacion Argentina Vientos del Sur, por tratarse de uno de los crimenes mas terribles cometidos en la persona de un joven militante comunista de tan solo 14 aòos de edad. Secuestrado junto a su madre, fue desaparecido y encontrado su cadaver en las costas uruguayas del Rio de la Plata, con seniales de feroces tormentos.  La dictadura urguaya se encargo de volver a desaparecer su cuerpo, en cuya recuperacion estan empeniados los padres de Floreal, junto a la Liga, el Partido y la Juventud Comunista, organizaciones hermanas del Uruguay y la Asociacion Vientos del Sur de Udine - Italia. 

El año pasado fueron detenidos y llevados a la prisión militar de Campo de Mayo el ex capitan Cesar Amadeo Fragni y el ex teniente primero Horacio Raúl Harsich ambos firmantes del acta de detención de Iris Avellaneda, la madre del Negrito.

José Osvaldo García era el comandante de la Dirección de Escuela de Infantería del Ejército donde estuvo secuestrada Iris, tiene arresto domiciliario por edad (89 años), y el comisario de Villa Martelli, Alberto Ángel Aneto quedó detenido en el Instituto Nacional de Oncología, porque acreditó que tiene cáncer. El quinto Tte.Cnel Arévalo está fallecido.

Hace pocos días fueron detenidos nuevamente los represores Santiago Omar Riveros y Reynaldo Bignone, respondables de ese centro clandestino.

 Causa PRIMER CUERPO DE EJERCITO: se elevará a juicio la parte correspondiente a los crímenes cometidos por 5 integrantes de este cuerpo.

 Causa DEL CURA CHRISTIAN VON WERNICH en LA PLATA. Se trata del cura que pertenecia a la Policia de la Provincia en la epoca del general Camps y del Comisario Etchecolatz. Presenciaba las torturas a los detenidos desaparecidos, procurando con su “asistencia espiritual” quebrar la resistencia y lograr la confesion y los datos.

 Causa TRIPLE A: se logro reabrir esta causa por los crimenes de lesa humanidad cometidos por esta banda paraestatal, conocida como Alianza Anticomunista Argentina, responsable de atentados con bombas contra locales partidarios, teatros, centros de estudios y sociales;  persecucion a dirigentes politicos y sociales, a estudiantes y personalidades del àmbito de la cultura,  como asimismo del asesinato de màs de 1500 militantes populares llevados a cabo entre 1973 y 1976. En la actualidad, se encuentran con pedido de extradicion la ex presidenta Maria Estela Martinez de Peron y dos de los maximos respondables de la Triple A, residentes en Espania.

Hay varias causas abiertas en el interior del país.

 De los aproximadamente 3.800 implicados en el genocidio, hay en la actualidad 256 procesados entre militares, policías o civiles por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura, pero sólo dos cumplen condenas firmes.

 Para culminar este informe, seguramente incompleto, creo que es fundamental denunciar la existencia de un aparato represivo que está en pie, que continúa actuando libremente y que está impune.

 Es impactante la cantidad de amenazas, seguimientos, escuchas telefónicas, intimidaciones y todo tipo de aprietes recibidos por testigos, abogados, jueces, fiscales, militantes de DDHH y de movimientos sociales y políticos populares.

 Pero, sin duda cada día que pasa y continúa desaparecido el compañero Jorge Julio López se agiganta nuestro dolor y nuestra indignación y redoblamos nuestros esfuerzos para reclamar, para exigir que se tomen las medidas necesarias para saber qué pasó con Julio, quienes son los grupos parapoliciales y paramilitares que el gobierno reconoce como responsables. Julio está desaparecido desde hace seis meses y el gobierno no ha desmantelado ni investigado esos grupos, ni el “comando” que funciona desde la Cárcel de Marcos Paz, lugar donde Etchecolatz cumple su condena con otros represores conspirando desde allí abiertamente.

 Una vez más, nuestra historia se ve cruzada por la “desaparición forzada de personas”, uno de los más prerversos crímenes porque no tiene fin, continúa produciéndose cada día, cada minuto y sus consecuencias recaen sobre el desaparecido, pero también sobre su familia, sus compañeros de militancia y sobre la sociedad toda.

 La desaparición de Julio pretende detener la lucha por la Justicia, sembrando una vez más el terror en los testigos y en todo el pueblo. ¡¡NO lo lograrán!!

 Estamos decididos a continuar esta lucha. Por eso, necesitamos de la solidaridad internacional material y política, porque nuestra lucha por verdad y justicia no inclaudicarà. Porque no bajaremos los brazos hasta lograr romper la impunidad que construyó la dictadura y la complicidad de los posteriores gobiernos constitucionales.

 Utilizando las palabras aproximadas de una compañera de la Liga de Corrientes, decimos que “El dolor es la marca que nos deja el tiempo para recordarnos que lo que fue posible un día y no se concretó, debe ser posible hoy”. En nuestro dolor cotidiano está la presencia del desaparecido que nos ofrece su legado: la vigencia de sus sueños revolucionarios y el clamor de Justicia.

 Porque no abandonaremos la lucha por la aparición con vida de Julio López y por el juicio y castigo a todos los genocidas,

 Porque continuaremos luchando por hacer realidad los sueños de los 30.000 compañeros,

 Decimos:

 30.000 compañeros detenidos desaparecidos: PRESENTES!!

 

Nora Podesta   Liga Argentina por los Derechos del Hombre